Se invertirán 140.000 euros en un proyecto que además limpiará y mejorará cauces y acequias. Concretamente, en este último caso se actuará en las acequias del suroeste urbano para evitar problemas en las épocas de lluvia. Respecto a la senda del caz, el proyecto contempla la creación de una ruta de senderismo, espacios de ocio y aparcamiento, así como la instalación de señalización y paneles informativos.
El Ayuntamiento de Las Pedroñeras pondrá en valor una de las zonas con mayor valor paisajístico de la localidad con la recuperación de un sendero que transcurre de forma paralela al río Záncara a su paso por el monte de La Veguilla, un espacio ubicado sobre figuras de protección pertenecientes a la Red Natura 2000 al situarse sobre Hábitat Naturales de Interés Comunitario. La actuación, que además contempla la limpieza y mejora de cauces y acequias, se enmarca en el Plan de mejoras medioambientales y de infraestructura que está llevando a cabo la Confederación Hidrográfica del Guadiana en la provincia de Cuenca en colaboración con la Diputación Provincial, y supondrá la inversión de 140.000 euros, un montante que se financiará a tres bandas por la CHG (a través de los Fondos FEDER, la Diputación de Cuenca y el Ayuntamiento de Las Pedroñeras, a razón del 70%, 7% y 23%, respectivamente.
Convenio con Diputación
Tras la aprobación del proyecto por parte de la CHG, la alcaldesa pedroñera, Yolanda Picazo, ha suscrito el convenio que permitirá ejecutar las obras de acondicionamiento del antiguo caz del Molino del Moral para la práctica de senderismo. Este canal por el que se desviaba el agua del río para accionar los numerosos molinos de agua que se concentraban en la zona y de los que apenas si quedan vestigios, está invadido por la vegetación, por lo que el proyecto contempla una limpieza y recuperación ambiental de la zona, la creación de miradores al río Záncara desde la senda con la disposición de una pasarela para solventar el paso sobre el caz, el acondicionamiento de la vegetación de ribera en el tramo que transcurre paralelo al canal y la instalación de paneles informativos sobre la historia y funcionamiento de los molinos del Záncara, dejando así constancia del rico patrimonio industrial que se aglutinaba en esta zona.
Con la recuperación del caz como sendero se pretende ofrecer a los vecinos la posibilidad de hacer senderismo y disfrutar de la fauna y flora del entorno. Para ello, se señalizará la ruta con la instalación de carteles en los que estarán indicados las especies vegetales y animales existentes en el monte por el que transcurre. Asimismo, en los miradores del río se instalarán paneles en los que figurará tanto la importancia del cauce y la necesaria conservación del mismo, como toda la información sobre la unidad hidrológica a la que pertenece.
La señalización se extenderá a las sendas naturales interconectadas a este paseo del caz como es el camino que va a la Gran Encina, un singular árbol, cuya ubicación es el final de esta senda que también estará perfectamente indicada.
El inicio de la ruta se sitúa en el antiguo Molino del Moral, un espacio muy degradado que durante años se ha utilizado como merendero y que hoy son unas ruinas invadidas de vegetación muerta y residuos urbanos que pronto cambiará su imagen. Para facilitar el acceso a la ruta y a su vez restringir el paso de vehículos para evitar la degradación de la zona, el proyecto contempla la creación de un aparcamiento limitado, que se situará al inicio, concretamente en el punto kilométrico 22,70 de la CM-3110, cuya capacidad será para cuatro vehículos.
La actuación en esta emblemática zona del río Záncara se completará con la instalación de mobiliario urbano en el área de descanso que se habilitará en el punto donde arrancará la ruta y cuyo acceso se sitúa en la carretera comarcal que comunica a los municipios de La Alberca de Záncara con Las Pedroñeras.
Recuperación de acequias
Igualmente dentro de la actuación que acometerá la CHG se contempla la recuperación y mejora de distintas cequias con el fin de solucionar los problemas de inundaciones de la zona suroeste de la zona urbana de Las Pedroñeras. Concretamente se trata de las acequias Real, La Tobosilla (o de la Fuentecilla) y Paladuzar que se encuentran en gran parte de su trazado colapsadas por la vegetación y por la acumulación de sedimentos y residuos, situación que dificulta la circulación del agua y provoca serios problemas de evacuación cuando la pluviometría es abundante.
Por último, se contempla una mejora de los puentes de las acequias que dan paso a los caminos, ya que, en la mayoría de los casos presentan graves deficiencias de seguridad.