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Viernes, 3 marzo 2017
Porsche Panamera Turbo S E-Hybrid

El proceso de aceleración

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MOTOR | ELDIAdigital 0 Comentarios

Inspirar profundamente. Pisar a fondo el pedal del acelerador. Pegarse al asiento. Sentir un hormigueo en el estómago. O en pocas palabras: acelerar de 0 a 100 km/h. En 3,4 segundos. En una limusina de lujo. En un deportivo de 4 asientos. En el nuevo Panamera Turbo S E-Hybrid. Un instante intenso, técnicamente exigente y sumamente fugaz. Un instante que no solo incrementa el nivel de adrenalina del conductor. Cada uno de los componentes, todas las funciones del vehículo híbrido de alto rendimiento alcanzan en ese instante lo mejor de sí mismos. Aquí revelamos lo que desde el asiento del conductor solamente se intuye.

Una pista de rodaje de noche y el nuevo Panamera Turbo S E-Hybrid. El Panamera más potente de todos los tiempos. No hace falta nada más contemplar la exhibición del arte de la ingeniería al más alto nivel. Una exhibición que transcurre sobre todo en el interior del vehículo y en un corto espacio de tiempo. Es impresionante para una berlina, y apenas perceptible para el hombre.

 

Al girar la llave, el nuevo Panamera Turbo S E-Hybrid arranca en modo E-Power. Un silencio prometedor. En una fracción de segundo, las diferentes unidades de mando se comunican entre sí y verifican recíprocamente el correcto funcionamiento. Aparece la indicación «Ready» en verde en el cuadro de instrumentos. Todo está listo para arrancar.

 

Ahora el selector de modos se coloca en SPORT PLUS. Al girar, el motor biturbo V8 de 4,0 litros arranca y se percibe por un murmullo grave.
[Img #211144]

La función Launch Control solamente se puede activar en el modo SPORT PLUS. Esta función proporciona la máxima aceleración de salida posible y permite un auténtico arranque de competición. Es algo común a todos los Porsche con paquete Sport Chrono. La función es fácil de activar y se puede repetir varias veces al día, algo que se comprueba en la etapa de desarrollo varios centenares de veces. El pie izquierdo pisa el freno. Con ello, a través del servofreno actúan en el sistema de 20 a 30 bar de presión. Estos valores se corresponden a una frenada normal, pero al pisar con el pie izquierdo ya se intuye algo excepcional. De hecho, solo es el comienzo, lo interesante llega a continuación. Mientras el pie izquierdo aún está pisando el freno, con el pie derecho se pisa el acelerador. Al cien por cien. A máxima potencia. Mediante esta interacción, todos los sistemas detectan en milisegundos que se debe activar el Launch Control, que la carrera está a punto de comenzar, y se preparan para ello.

 

El motor V8 biturbo se dispone a desplegar su máxima potencia. Gira a 5.000 revoluciones y comienza a vibrar. Toda la potencia disponible. Mantener el régimen de revoluciones constante con toda su energía supone una auténtica obra de arte.

 

Al mismo tiempo, el motor acumula la presión de sobrealimentación y la canaliza al canal de aspiración del motor. Como resultado, inmediatamente tras la puesta en marcha puede accionar el llenado completo de los cilindros para suministrar toda la energía en una fracción de segundo.

 

En el mismo momento, la caja de cambios ya comienza a empujar los discos de embrague. Ambos motores (eléctrico y de combustión) incorporan su par al embrague. De este modo, el Panamera Turbo S E-Hybrid está preparado para ponerse en marcha directamente al soltar el freno, y más rápido que la gravedad.

 

Pero el deportivo todavía no se mueve. El pie izquierdo está pisando el freno. El volante está agarrado firmemente con ambas manos.

 

El chasis se concentra en la salida.

La batería de iones de litio de 14 kWh se prepara para afrontar la máxima potencia.

 

Los sistemas de refrigeración se preparan para afrontar la máxima capacidad refrigerante.

 

[Img #211145]Tanto el acoplamiento Hang-On de la tracción total como el diferencial trasero autoblocante regulado electrónicamente del Porsche Torque Vectoring Plus se adaptan a la carga máxima. De este modo garantizan la óptima tracción en las cuatro ruedas para trasferir perfectamente la potencia de ambas unidades a la carretera.
«Launch Control activo». No ha pasado ni un segundo desde que se pisó el acelerador para activar el Launch Control y todos los sistemas se encuentran disponibles.

 

El sonido del motor se hace notar, el Panamera Turbo S E-Hybrid se sitúa sobre la pista. Delante de él, la recta. El motor de combustión gira a 5.000 revoluciones por minuto, exactamente igual que el motor eléctrico. Todos los sistemas están preparados. Y se suelta el freno.


El motor eléctrico entrega inmediatamente el par máximo e impulsa el vehículo hacia adelante. De este modo, se reduce el tiempo que requiere el motor turbo para alcanzar con el par máximo. Y todo, en menos de 200 milisegundos. Ambos presionan al embrague. El objetivo es transferir toda su fuerza al tren propulsor y poner su ruedas en marcha. El embrague intenta sujetar los dos motores. Para evitar que las ruedas no derrapen durante el arranque, el embrague controla el par y establece el deslizamiento ideal.

 

Se debe lograr un deslizamiento de neumáticos del 15 al 20 %, ya que supone el punto óptimo de capacidad de tracción del neumático. No es fácil conseguirlo: El cambio Porsche Doppelkupplung (PDK) de 8 marchas, el Porsche Stability Management, el Porsche Active Suspension Management y el Porsche Torque Vectoring, en permanente coordinación, deben regular conjuntamente el arranque. En el Launch Control, los sistemas y el vehículo se adaptan a la carretera. Reconocen el carácter del asfalto, sienten el agarre y se adaptan a él. Este es el verdadero arte de ingeniería del Launch Control, que se desarrolla en unas centésimas de segundo.


El motor eléctrico y el de combustión descargan totalmente su potencia combinada, un par conjunto de 850 newton metro. 680 caballos. Energía pura. Las revoluciones en primera suben hasta alcanzar el limitador. Hasta 6.800 revoluciones.


1:40 s

Ahora, la segunda marcha. El nuevo cambio Porsche Doppelkupplung (PDK) de 8 marchas garantiza el cambio perfecto. Mientras que el primer embrague con la primera marcha está cerrado y la aguja del cuentarrevoluciones central sube constantemente hacia el límite, la segunda marcha ya está engranada en el segundo embrague. Se da una superposición: la presión que disminuye en los discos del primer embrague y pasa por completo a los discos del segundo embrague. Como en una carrera de relevos.

[Img #211146]

Mientras tanto, el vehículo sigue acelerando, imparable a 6.800 revoluciones. El motor omite la zona límite, confiando en la caja de cambios, mantiene el par máximo, algo que en condiciones normales no haría, pero sabe que la caja de cambios lo reducirá a las 5.000 revoluciones óptimas en segunda marcha para el Launch control. Aspira aire. Expulsa aire. El motor eléctrico también proporciona el par máximo. El embrague lo soporta con todas sus fuerzas. Y consigue cerrarse. Así, en solo 400 milisegundos se reduce el régimen de revoluciones. De esta forma, la fuerza de tracción no se interrumpe y no hay pérdida de velocidad. Por el contrario, el vehículo vuelve a recibir un empuje hacia adelante adicional de 0,5 g.


 

1:80 s

El motor de combustión y el motor eléctrico trabajan unidos al máximo en todo momento, con el propósito de establecer el par óptimo. Para conseguirlo, se coordinan a la perfección. A veces tiene más peso el trabajo del motor de combustión y otras, el eléctrico. Pero durante todo el proceso de aceleración, ambos proporcionan plena potencia en todo momento, incluso durante el cambio que está reglado por el PDK para asegurar un rendimiento óptimo.

 

El velocímetro marca ya 85 km/h y es cuando la caja de cambios sube de nuevo para cambiar a tercera. Inmediatamente antes del limitador de revoluciones. Extremadamente preciso a 6.800 revoluciones. Esto vuelve a propulsar al Panamera Turbo S E-Hybrid. El proceso de cambio se completa antes del momento en que se superan los 100 km/h. Justo a los 52 metros del inicio.

 

3:40 s
Un instante fantástico. Pero como quizás ha sido todo demasiado rápido, volvemos a resumir las características más importantes de nuestro protagonista:


Potencia máxima del sistema: 
500 kW (680 CV)


Motor biturbo V8 de 4,0 litros: 
404 kW (550 CV)


Motor eléctrico: 
100 kW (136 CV)


De 0 a 100 km/h: 
3,4 segundos


Velocidad máxima: 
310 km/h

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