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Jueves, 16 marzo 2017

Vivir y esperar entre contradiciones

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BLOGS | Vicente Langreo 0 Comentarios

 Ha sido el desafío de la Historia y especialmente la nuestra tan compleja, donde vivimos aceleradamente. Los dramas humanitarios no cesan aunque surgen instituciones y personas que intentan remediarlos. Aumentan las diferencias económicas, hay dramas humanos por catástrofes naturales; clamamos por la verdad, el amor y la justician, y brotan el odio, la mentira y la injusticia. En el debate político, el diálogo se encamina a destruir las exposiciones  del contrario. Se apela al diálogo y a la vez se hace imposible. Abundan las posturas irreconciliables y cuando se quieren ganar elecciones, el objetivo es quedar encima, aplastando a los otros sin tener en cuenta el bien común ni el cuidar las instituciones necesarias para convivir. Aumenta el diálogo de sordos -contradictorio- porque no se escucha, se impone, no se valora ni se construye.  La complejidad de las  deliberaciones cansa, y desanimados votan si, no o se abstienen para llegar a la solución que se impone. Desde hace un par siglos las izquierdas y las derechas alternativamente intentan imponerse. Han crecido las ciudades y los barrios pobres, donde aumentan las desigualdades económicas crecientes, la globalización reduce y afecta al trabajo y a la inmigración, la derecha reacciona y se hace extrema y aspira al control del poder. Pero contrarrestarla exige reducir las desigualdades y aumentar la protección social, y una democracia política no es posible sin ser también democracia  económica. Hay naciones que, accediendo a la democracia, temen a una globalización que rompe fronteras.

 

Los conflictos bélicos no cesan, el miedo y la violencia  provocan el drama de los refugiados que aumentan y superan a los de la II Guerra Mundial, afectando a África, y al. Oriente medio, entre ejecuciones y muertes por naufragios. La paz es más que unos tratados, es una manera de habitar el planeta y una manera de ser persona.  Además hay una disidencia eclesial, faltan concordia, armonía y diálogo sobre algunos temas difíciles y polémicos. Existe una extrema derecha eclesial que defiende una  centralidad del papa y ven  un peligro en las conferencias episcopales por su apertura; si a Juan Pablo II le  llamaron heterodoxo también lo dicen del Papa Francisco, Pero Dios no guía solo inspirando a la Cabeza, sino a todos sus estamentos. También el Espíritu inspira las directrices oportunas por los signos de los tiempos. Juan Pablo II recomendó no tener miedo a la pluralidad  ni añorar el autoritarismo; así no crece el ecumenismo que es un ideal según el Evangelio. Unidad eclesial no es uniformidad.

 

En el  mundo actual los Medios de Comunicación social  son como un circo romano con luchas sangrientas que divertían al público. Cuando el mundo necesita el diálogo para llegar a la verdad y la concordia, echan leña al fuego.”Pero a los lectores hay que ofrecerles lo que necesitan saber, no lo que les gusta leer.” Un país vale lo que vale su Prensa, su Televisión y Radio. En ellas y en los debates, acontece como en los circos romanos, la gente busca confrontación y sangre. Los Medios aplauden y pagan a sus gladiadores y el público apoya gritando y con insultos. Se resalta la crisis de las instituciones, la confrontación de partidos y las desavenencias entre ellos. Los Medios resaltan las rupturas y al fin lo que se basca es la audiencia y la publicidad, que  mandan sin tener en cuenta la verdad. En Grecia inventora de la democracia, triunfaron sobre la verdad la demagogia y los sofistas y llegó la tiranía. Es nuestro peligro actual. Europa quiso renacer tras la II Guerra Mundial recuperando la democracia, y ahora la codicia materialista, renuncia a sus ideales, alienta las bajas pasiones y olvida los principios de la Cristiandad, desde sus orígenes. “Urge recoser un mundo que se rompe” entre sus contradicciones..Pero está en manos de Dios, redimido y la Encarnación es eficaz. El hilo para coserlo es la existencia de Dios, la dignidad de la persona humana, inteligente, libre y con la conciencia vinculada a las exigencias de la verdad y el bien.

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