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Domingo, 16 abril 2017

SATISFACCIÓN EN LA COMUNIDAD DE MADRID POR LA QUEMA DE SUS LODOS TÓXICOS EN UNA CEMENTERA TOLEDANA (Santiago Salvador de León)

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OPINIÓN | El Dia 0 Comentarios

Tras la información dada por la prensa de Madrid estos últimos días sobre la limpieza de la laguna tóxica de Arganda, la plataforma Toledo Aire Limpio, integrada en la Coordinadora Estatal contra la incineración de residuos en cementeras (CECIR), no puede sino mostrar su desacuerdo con el tono triunfalista de la noticia, que adolece, sin embargo, de un vacío de información, relegada seguramente por el evidente éxito de la operación para la Comunidad de Madrid, no tanto para la receptora de los lodos, hablando de “por fin…avances concretos, porque se ha conseguido extraer 24.000 toneladas de …chapapote…que ha generado energía…utilizado en hornos de cemento. La rapidez (de la extracción) dependerá de la demanda de cemento, ya que los residuos se están reutilizando para…fabricar ese material”.

 

 En estas pocas frases están contenidas todas las prácticas aberrantes contra las que se constituyó la Coordinadora Estatal, formada por multitud de asociaciones de vecinos y otros grupos sociales que no quieren respirar un aire tóxico cargado de las peores sustancias derivadas de la incineración de residuos como éstos en las fábricas de cemento. Frente a esta lucha legítima, el jefe del proyecto de la Comunidad de Madrid echa de menos  que la demanda de cemento no sea todo lo pujante que debiera, y la prensa, de pasada hace una breve mención a la empresa causante del vertido treinta años atrás, cuyo delito nos confirma que ya prescribió, pero no menciona si algún cargo público le exigió alguna vez responsabilidades.

 

 Se sabe que las 50.000 toneladas de lodos que se extraerán de la laguna se van a quemar en la cementera de Lafarge en Villaluenga de la Sagra (Toledo), porque la Comunidad de Madrid  no los ha querido quemar en su territorio en todos estos años por considerarlo extremadamente peligroso ni siquiera transformados en combustible alternativo, que es como van a ser “valorizados” en la cementera de la Sagra toledana,  ante la frontal oposición de los pueblos afectados por su proximidad, quienes con toda razón denuncian que esos lodos han sido generados en la Comunidad de Madrid y es allí donde se tienen que gestionar- y es de desear que de forma saludable-, como prescribe el principio de proximidad recogido en los planes de residuos.

 

 Esta vergonzosa concesión del anterior viceconsejero de medio ambiente de Castilla- La Mancha viene lastrada por la obligada dimisión de este cargo de la Junta ocurrida este verano, investigado por el caso del incendio de la planta de Chiloeches, donde se había creado una trama dedicada al tratamiento ilegal de residuos peligrosos, en el que el juez le atribuye de forma indiciaria un delito de prevaricación ambiental tipificado como delito contra los recursos naturales y el medio ambiente. Toledo Aire Limpio presentó un recurso de alzada hace dos años ante este viceconsejero reclamando el rechazo a acoger la incineración de los lodos de Arganda, alegando además que la fábrica de Lafarge de  Villaluenga ya causaba una excesiva carga contaminante sobre la población limítrofe, por la que la Agencia Europea de Medio Ambiente en un informe de 2011 le atribuía una contribución a la pérdida de expectativa de vida y de muertes asociadas a la contaminación del aire estimada en 80 millones de euros por su repercusión en hospitalizaciones, bajas laborales, pérdida de cultivos, etc., y que dicho proyecto de  incineración, al empeorar aún más las condiciones ambientales de la zona, debía llevar aparejada la modificación sustancial de la Autorización Ambiental Integrada de Lafarge, la información a la población afectada y su sometimiento a la participación pública por medio de sugerencias y alegaciones previas, como dicta la ley. Nada de esto se tuvo en cuenta, sino que se dio un trato prioritario a los intereses de la fábrica, donde se iba a producir esta macroincineración encubierta, una fábrica que ha reducido a la mitad su producción de cemento y que , sin embargo, tiene autorización para incinerar un 17% más de residuos de los que quemaba en los años del “boom” de la construcción, hasta las 100.000 toneladas anuales, mantiene intactas sus elevadas asignaciones de emisión de CO2 que generosamente le concede la Administración y que puede vender en bolsa obteniendo sustanciosos beneficios, además de una reducción del impuesto de sociedades y de pingües ingresos como gestor de residuos. Y todo ello por contaminar aún más el aire de la comarca toledana de la Sagra e incrementar el peligro para la salud de los vecinos, pues los gases que van a emitir sus lodos al quemarse contienen sustancias nuevas, mucho más numerosas, tóxicas y dañinas que las que contempla su Autorización Ambiental Integrada. Pero además, y para escarnio del recién aprobado plan de residuos de Castilla-La Mancha, esta ingente quema de lodos ataca frontalmente los principios y fundamentos del plan, que dice inspirarse en La Economía Circular de la UE en su objetivo de recuperar en sucesivos ciclos los materiales de los residuos priorizando la reutilización y el reciclaje y reduciendo paulatinamente la incineración como gestión poco saludable y a la postre insostenible por la peligrosa contaminación que produce, porque acaba con los ciclos de utilidad del residuo y porque fomenta la escalada de los propios residuos como combustible barato. A este respecto, no se puede pasar por alto un desliz lingüístico vertido por la presidenta de la Comunidad de Madrid al referir que los lodos de Arganda “se están reutilizando” como combustibles alternativos, cometiendo la impropiedad de confundir una gestión saludable como es la reutilización de materiales con la operación de destruirlos con fines energéticos, una diferencia abismal que justifica la lucha de esta plataforma, que reclama desde estas líneas por las razones aludidas el cese definitivo de  la quema de estos lodos  en la cementera de Villaluenga.

 

Firmado por Santiago Salvador de León, presidente de Toledo Aire Limpio y miembro del Consejo de Prevención y Reciclado de Residuos de CLM por Ecologistas en Acción

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