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Lunes, 17 julio 2017
La vanidad y el narcisismo siguen vigentes cuatro siglos después

Un hilarante don Diego arranca las carcajadas en noche incandescente

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Ciudad Real | Raquel Montero 0 Comentarios

La ironía es la base de la obra de Agustín Moreto. Ironía a la que se rindió el espacio Narros en la única noche de función. La gracia de los versos combinado con la música de jazz y rhythm and blues hizo del espectáculo una sintonía con aire fresco y olor a modernidad. Comedia del siglo XVII llevada a los años 20 del siglo XX. Los actores se mezclan entre el público haciendo la labor de acomodadores antes de dar comienzo el espectáculo.

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La compañía Morboria, con la adaptación a la obra de Moreto por parte de Eva del Palacio, representó una obra hilarante, de comedia de intriga, en la que se pone en ridículo de forma grotesca a don Diego. Papel que interpretó a la perfección Fernando Aguado. Aparte de la obra en sí, se intercala un homenaje a la fascinante y enigmática Tótola Valencia: “La bailarina de los pies desnudos”. Musa de artistas modernistas que cayeron bajo su embrujo.

 

Con un escenario que recreaba el salón de un club se desarrolla parte de la obra. Las diversas mesas junto a las sillas y unos paneles con los que van jugando a medida que las escenas cambian forman el conjunto del montaje. La música de fondo hace que a veces no se escuche bien las voces del elenco actoral.

 

Don Tello pretende casar a sus hijas, doña Inés y doña Leonor, con sus sobrinos, don Diego y don Mendo, por esos los hace llegar a Madrid. Don Juan enamorado de doña Inés se entera de los planes que teje don Tello. Con ayuda de su amiga Mosquita trazan un plan para ridiculizar al pedante y engreído don Lindo. Crean un personaje de una viuda condesa, interpretada por Codorniz, amigo de Mosquita.

 

Sabedor de ser un conquistador nato y que todas las mujeres caen rendidas a sus pies, don Diego no tarda en ver que es mejor casamiento el de la condesa que el que le ofrece su tío. El enredo se desenmascara el día del casamiento, cuando una vez casadas ambas hijas, doña Inés con don Juan y su hermana doña Leonor, con su primo don Mendo, se descubre que la condesa no es otra que un simple criado que ha colaborado para ridiculizar su figura petulante.

 

Risas al compás del abaniqueo para amenizar la noche del domingo en el Espacio Miguel Narros deleitaron a los presentes que rompieron a aplaudir una vez que la función hubo finalizado como empezó, con música y baile.

 

No hay que olvidarse del resto del elenco de actores que completan el reparto, como Eva del Palacio de Mosquita, Virginia Sánchez en Tórtola de Valencia, Diego Morales como don Juan, Ana Belén Serrano de doña Inés, Jorge Corrales en don Mendo, Eduardo Tovar hace de Codorniz, Alejandra Lorente es doña Leonor, Vicente Aguado, don Tello y Trajano del Palacio como Lope. En el piano Miguel Barón. 

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