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Viernes, 28 julio 2017
Opinión

Y TÚ, ¿POR QUÉ NO TE SUICIDAS? (Por C.Moral)

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OPINIÓN - ELDIAdigital.es | C.Moral 0 Comentarios

La felicidad está de moda: Publicidad, libros de autoayuda, terapias psicológicas. Todo lo que nos rodea nos invita a la constante búsqueda de la dicha. Algunos la encuentran comprando ropa, joyas o coches de alta gama, otros viajando, comiendo en carísimos restaurantes o asistiendo a prestigiosos eventos culturales. “Il dolce farniente” es una expresión italiana que viene a reflejar muy bien el bienestar que a veces nos produce el simple hecho de no hacer nada. Los placeres inmediatos son nuestro salvavidas. Sin embargo, el placer inmediato suele producir frustración, ganas de más.

También nos equivocamos cuando creemos que la felicidad es la meta, cuando en realidad es el camino mismo hacia la meta. Podría ejemplificar esto hablando del Camino de Santiago. Hace algunos años una amiga me brindó la oportunidad de hacer realidad una de mis ilusiones, la de recorrer el Camino Francés hasta Santiago de Compostela. Lo hicimos juntas durante nueve días. En ese tiempo reimos, lloramos, sufrimos, nos divertimos, compartimos, bailamos, cantamos. Fue un resumen de todo lo que nos sucede a lo largo de la vida recogido en tan solo nueve jornadas. En esos nueve días cometimos el error de creer que lo que de verdad queríamos era llegar a la Plaza del Obradorio y terminar nuestro arduo recorrido, cuando lo que en realidad nos estaba haciendo felices era aquel camino. 

 

Buscar el sentido de la vida

 

En ocasiones queremos ir más allá del placer inmediato que nos regalan las metas fáciles e indagamos para descubrir el auténtico sentido de nuestras vidas, pero esta tarea no es fácil. Nos preguntamos, ¿por qué vemos felices a algunas personas que han vivido hechos negativos y dramáticos en sus vidas y sin embargo nosotros caemos en un pozo sin salida cuando algo no marcha como queremos? ¿Por qué ante un mismo hecho trágico, como puede ser la muerte de un familiar cercano, unas personas se sobreponen antes que otras? ¿Por qué hay gente que siempre ve el vaso medio lleno y otra siempre medio vacío?

 


No resulta sencillo sentar cátedra sobre este asunto, pero es cierto que hay personas más capaces que otras de transformar el dolor y el sufrimiento en oportunidad. Oportunidad para crecer, aprender y desarrollarse. 

 


Hace poco leía que un psicólogo formulaba siempre la misma pregunta a los pacientes que querían encontrar el sentido de su existencia: Y tú, ¿por qué no te suicidas? Tras la evidente sorpresa por semejante cuestión, los pacientes enmudecían y tras unos segundos pensando, todos recordaban a sus seres queridos. Les aterraba la idea de no volver a verles nunca más. El amor hacia los demás es lo que nos mantiene más aferrados que cualquier otra cosa a la vida y quizás sea éste el punto de partida para buscar el verdadero sentido de nuestra existencia. Elegir un camino y unos proyectos vitales encaminados a hacer más felices a los demás no solo hará que nosotros seamos más felices, sino que lo cambiará todo a nuestro alrededor. 

 

 

 

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