El objetivo es “dar acceso a internet a la población con una calidad razonable”
Si el objetivo del Ayuntamiento de Guadalajara es acercar al administración y la información municipal a los ciudadanos a través de las nuevas tecnologías, el primer paso es garantizar que todos tengan un acceso a la red. Ése es el objetivo de las veinte zonas de acceso gratuito a internet que se han puesto a disposición de vecino y turistas, dentro del proyecto “Guadalajara, ciudad inalámbrica”.
El alcalde en funciones de la capital, Antonio Román, y el concejal de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, principal impulsor de esta iniciativa, Daniel Martínez Batanero, presentaron ayer este servicio, que, en algunos puntos, lleva en activo desde hace varias semanas. El objetivo es “dar acceso a internet a toda la población en lugares donde no lo hay con una calidad razonable”, explicó el edil responsable de este área, que recordó que, a pesar de ese servicio gratuito, “el servicio doméstico de alta velocidad y alta calidad tiene que seguir contratándose con las empresas de telecomunicaciones”.
Las nuevas zonas de acceso a internet se encuentran en los centros sociales de Los Manantiales, Casas del Rey, calle Cifuentes, La Amistad, Alamín, Adoratrices y Los Valles; en las plazas Mayor, Santo Domingo y de los Caídos; las avenidas de Zaragoza y de Venezuela, los parques de San Roque y La Concordia, el Zoo municipal, la piscina Sonia Reyes, la Ciudad de la Raqueta y el complejo deportivo Jerónimo de la Morena.
Martínez Batanero explicó que “este proyecto ha revestido especiales dificultades tecnológicas debido a la orografía de Guadalajara”, ya que “se había previsto una sola antena troncal para toda la red inalámbrica desde El Clavín, aunque finalmente ha sido necesario poner otras dos antenas, una en la zona de la Policía Local y otra en el Ayuntamiento”. Gracias a ello, “tenemos veinte zonas todavía experimentales”, seleccionadas con “criterios heterogéneos”, aunque siempre con la precaución de “no entrar en conflictos de competencia con las empresas de telecomunicaciones y ser respetuosos con las normas de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CNT)”, aseguró el concejal responsable de este área.
A pesar de que la instalación técnica es más ambiciosa, preparada para futuras ampliaciones, “ofrecemos una velocidad de 256 kbps por segundo, un ancho de banda muy razonable para navegar y consultar el correo electrónico y las redes sociales”, de modo que “nos permite asegurar que estamos cien por cien legales desde el punto de vista de normativa de la CNT”, explicó Martínez Batanero.
El objetivo es incrementar este servicio, de modo que, “cuando el grado de penetración vaya siendo más grande, habrá que estudiar abrir nuevas zonas gradualmente, quitar las que no tengan uso y podremos ir aumentando el ancho de banda o el tiempo máximo de conexión y quitando o matizando las limitaciones, siempre y cuando no pongamos en riesgo de sanciones al Ayuntamiento”, explicó.