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Lunes, 2 octubre 2017

Loa a Joan Manel Serrat (con quien tanto quise y sigo queriendo)

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BLOGS | ELDIAdigital 5 Comentarios


Todo aquel que me haya rozado un poquito - tan sólo un poquito- sabe de mi natural tendencia hacia Joan Manel Serrat. Desde mi niñez más arrapieza. Era ya entonces mi despertar tempranero, como un gorrión. Eran tiempos de radio y leche con ese cola-cao en grumos, que no había manera de deshacer por más que batieses la cucharilla. Si la leche llevaba “nata”, ahí estaba yo nauseoso y con dos capirotazos hasta engullirmela entera. Y andando caliente para la escuela. Con mi cartera, mi verdugo azul marino, mi camiseta de felpa y un bon día a quien tuviese a bien escucharme. 


No dominaba bien el catalá por aquellos entonces. Después sí. Ahora ya me pierdo al no tener con quien hablarlo. Pero ya tarareaba la Canço de matinada caminando camino del cole. Y casi me ponía a llorar porque al pobre Serrat le había abandonado su enamorada y se sentía pleno de noche, en Ella em deixa, su primera grabación. 
El tiempo fue pasando, y el gorrión siempre venía a despertarme...con ese aire entre tierno y triste. 


Cuando todos veíamos la tele en blanco y negro, con dos canales -uno era UHF, que todavía no sé qué significa y ni ganas - nos deslumbraba ver a un tío danzando en la Luna y la Eurovisión. 


Nos sabíamos de memoria una canción pegadiza y algo boba que cantaba un mozalbete con camiseta de cuello alto y chaqueta de no sé qué color, por aquello del blanco y negro. La-la-la, se llamaba la canción de marras. 


¿El interprete? Un tal Joan Manuel Serrat, un mozalbete de los barrios bajos barceloneses que no conocía ni dios bendito, excluyéndome a mí y mi hermana mayor. 


De repente, la cosa cambia y el muchacho dice que « o la canta en catalá, o que nones» 
El pollo que se montó en esta España tan querida y, a veces, tan siniestra, fue de órdago a la grande. Un mozalbete, que cantaba como las cabras (antes todo eran parabienes) se negaba a cantar en el verdadero español (o sea, el castellano). 


Llegó Massiel, ganó el premio y...la de dios es Cristo. 


¡Fuera el Serrat ese...fuera los catalanes y La mare que els va parir! 


Así fue y así lo recuerdo. 


Después le llovió una ristra de ordinarieces e intentos de desprestigio que ni les cuento yo, ni les contaría él. 
¡Él, que para entrar en Els Setze Jutges, tenía que pronunciar a la perfección aquello de «setze jutges d'un jutjat mengen fetge d'un penjat»; porque era charnego de madre aragonesa y esas cosas... 


Él hace el trece. Llach el dieciséis (ahora dice el Lluisito, que a Serrat le ha ‘salido la vena socialista en este espléndido referéndum del 1-O’, cuando el Lluisito siempre ha tenido una vena, incalificable aquí, desde nacimiento). 


Para mí que tal contubernio de intento mutismo con calidades franquistas, le vino cual anillo al dedo idóneo. Estar desterrado- si, desterrado- en México por más de un año con la triquiñuela más asquerosa de que ‘había pisoteado la bandera española’ (ABC, en primera página completa. Y otros tantos) le hizo componer las más bellas canciones que yo he oído de tal “zarrapastroso antiespañolista”. Per el meu amic, por poner un solo ejemplo.


¡Ah, amigos! Pero entonces saltaron a palestra inmerecida los llamados “progres”. Y del cerco más absoluto llegó al Prat en loor de multitudes. ¡Hemos conocido a Machado, Lorca, Hernández, Felipe...gracias al “nano”! 
¡Viva el nano, que nos impulsa a tumbar de una vez l’estaca! 


Y así hasta anteayer. 


No tiene otra el mozalbete - que ya no es tanto, ni lleva camiseta de cuello vuelto con chaqueta- que decir en los medios -tan ecuánimes y equitativos casi todos- que él no votaría en un Referéndum tan poco transparente como el que proponen las fuerzas vivas e inapelables de su Catalunya. 


Que es partidario ( aparte de “vivir” , como cualquier Loco con su tema) de que un pueblo hable y le dejen hablar (« ...que no trafique el mercader con lo que un pueblo quiere ser...» “Por las paredes”) pero que de ahí, a desear la independencia del mismo...va un buen trecho. Pero, oiga, en buena lid y votadura translucida.


Que Referéndum sí, pero como dios manda. Pero que eso del independentismo es harina de otro costal.


¡Pues para qué quieres más Catalina!


Gabilondo se queda cortísimo al afirmar que “quien llama fascista a Serrat, es gilipollas”. Ni eso, oiga. 


Quienes han dicho del mozalbete que es un fascista anti-catalanista, no llegan ni a gilipollas...’no son ná...ni chicha ni limoná’. Bueno, quizá unos bocazas de esos tan multiplicados que oyen campanas, no saben dónde, pero afirman inapelablemente que allí están los enemigos de la patria catalana tocando retreta. 


Sin tener la mínima idea de que tal mozalbete contribuyó sublimemente a que Catalunya fuera conocida por todos los continentes. En Latinoamérica es pasión lo que levanta (“soy un argentino nacido en Catalunya”, llego a decir).

En mi pueblo, allá por el setenta y tres, hizo un concierto y, antes de cantar en catalá, tiene el gusto de traducirla; fue el “Pare”. Le llovieron tirios y troyanos con alguna que otra carreta. Recuerdo perfectamente sus palabras al respecto: “Para este público que tanto me quiere y a quien tanto quiero yo, le dedico el resto del concierto”. Y fue todo enterito en catalá, sin traducción ni más hostias.


Ha paseado Catalunya,  llevando su luz y su olor por donde quiera que fuera. Ama a Catalunya (doy buena fe). Luchador empedernido contra cualquier tiranía dictatorial; y desterrado por Franco y cualquier dictador que se le pusiera a mano - estuvo en el avión sin poder bajar, en el Chile de Pinochet porque para aquel hombre era un bolchevique redomado, esperando a su amigo Milanés-.


¿Y todavía le llaman fascista por no fiarse un pelo del tipo de referéndum (¿referéndum?) que han hecho en mi amada Catalunya.


No es ya que sea un acérrimo serratiano. No. Es que no me dejan otra.


A ti, Juanito, te van a venir con viruelas a tu vejez. Hay que ser necio bocachanclas con solo intentarlo. Y el problema es que lo son. 


P.S.- Cállate ya Lluisito. Que si L`estaca es el himno anti-franquista solo fue porque era más pegadiza que “Cançó de la matinada”. 


Mucho más profunda e inteligente...¡Dónde va a parar!


¡Y eso que no quería escribir sobre Joan Manel Serrat! Sables recién afilados tengo....

 

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5 Comentarios
Enrique
Fecha: Martes, 3 octubre 2017 a las 19:50
Me vas a pegar si lo critico?
Nieves
Fecha: Martes, 3 octubre 2017 a las 19:42
Mi querido compañero, no borraría nunca nada que viniera de su puño-letra-corazón, porque sabe con certeza que pensamos de una forma tan similar, llevamos una lucha tan similar, que borrar algo suyo sería amordazar una boca llena de sensatez y coherencia de la que puedo conocer y aprender más que palabras. No conocía la historia de Serrat, si, su música, pero no su historia, que ahora le agradezco enormemente que me la haya dado a conocer y por supuesto, que ahora siendo partícipe de ella, soy “Serratiana” . Me importa Cataluña, no Cataluña por ser Cataluña (tierras que adoro), sino porque me
Rosa
Fecha: Lunes, 2 octubre 2017 a las 13:05
Molt bó! Totalmente de acuerdo con usted. Soy Serratiana hasta la médula, más que por sus canciones (que también) por su coherencia. Por cierto La Estaca, tantas veces cantada, se toca con dos acordes, lo cuál la hacía más fácil de corear.
FR. Breijo-Marquez
Fecha: Lunes, 2 octubre 2017 a las 12:44
Otro comentario de Marisol Sotos, a quien sin conocer personalmente, admiro: Qué quieres que te diga, Francısco, que lo has bordado y ya, con la alusión al bueno de Miguel Hernández, te has superado. Yo también recuerdo aquellos tiempos en los que el franquismo trataba a Serrat de renegado, de antiespañol, y ahora estos niñatos se atreven a tildarlo de anticatalán. Qué injusto.
Marisol S
Fecha: Lunes, 2 octubre 2017 a las 11:58
Os invito a leer este artículo de un amigo lúcido, sensato y admirador del Nen, Francısco R Breijo-Marquez

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