Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Jueves, 5 octubre 2017

FRACTURA SOCIAL ESPAÑOLA (Rafa Montilla)

Marcar como favorita Enviar por email
OPINIÓN | ELDIAdigital 0 Comentarios

[Img #242235]

 

El Golpe de Estado orquestado en Cataluña, amparado en Madrid y publicado en fascículos virales mediáticos de economías sumergidas, se alarga. La tardanza provoca la desesperación de sus propios protagonistas. Mientras tanto, los convidados de piedra se enfrentan entre sí fracturando el país donde una vez grande, “nunca se ponía el sol”.
 

El uno de octubre de 2017, pasará a la historia como un caso más de traición e ignominia política, económica y social. El hecho real es que la sociedad española saltó por los aires destruyendo el “buenismo” que tanto daño ha hecho a nuestra sociedad. El sueño encandilador se convirtió de repente en pesadilla. Llevando a toda una sociedad al pasado más aterrador. Recuerdos no vividos la mayoría de las veces, pero sí implantados en el subconsciente social, a través de años de adoc-trinamiento, las mentiras históricas y la apatía hacia una conciencia unificada del territorio nacio-nal que nos abriga.


Fractura de un PP avergonzado de su legado. Donde se ha implantado el incumplimiento sistemá-tico de sus promesas. Repetidas estas hasta la saciedad, por un Mariano Rajoy, incapaz de mante-ner las riendas del caballo que él mismo ha desbocado. Escondido en su palacio de cristal, espera que amaine la tormenta, arropando a los traidores con cheques al portador.


Fractura de un PSOE sin rumbo. Dirigido por un perpetuo aprendiz de liderazgo. Un Pedro Sánchez, sumido en su obsesiva fijación por el sillón de la Moncloa. Con sus miedos permanentes que la imagen de Susana Díaz le producen. Pensamientos que le llevan a decisiones y enfados infantiles. Quiere salir victorioso en todas las partidas de tahúres que se celebran en España hoy día. Poco le importa que, su falta de posicionamiento en esta crisis, suponga la desaparición total del centenario partido político que aparenta dirigir.


Fractura de un Cs confundido entre sus ideas regionalistas y nacionales. Albert Rivera, ha perdido un tiempo precioso con estas indecisiones. Y ahora nadie le escucha. Aunque sea el único partido que aparenta sensatez en estos momentos, nadie le escucha. Titubeó cuando era necesario mos-trar fortaleza y entereza, y ahora, sus proclamas llegan tarde. Entre reproches internos y externos, corren la misma suerte de ruptura que el resto de la sociedad.


Fractura en “esa cosa” conocida como PODEMOS a nivel social. Los claros posicionamientos a favor de la destrucción de España, le están pasando factura. Pablo Iglesias, ya no es el ilusionista que encandiló a millones de españoles con sus propuestas robadas al Movimiento 15M. Los chiquillos de entonces se han hecho adultos. Tienen familias en las que pensar. Y la deseada guerra civil de Iglesias y sus incondicionales, asusta ante su inminencia. La obsesión por superar las supuestas heroicidades familiares de antaño nublan la mente. En la corporación “podemita” prefieren ignorar que sus acólitos han saboreado el poder. Estos se sienten emperadores en sus mini-territorios, y temen perder lo conseguido. Al final le abandonaran. Intentaran convertir la amalgama de movimientos que componen PODEMOS, en cientos de mini-repúblicas localistas. Alejándose de la confrontación directa que nadie puede controlar.


Fractura total en Voz, la desaparecida. Ignorada incluso por sus propios votantes, ni siquiera reco-noce su muerte política. Entre proclamas incoherentes, camina hacia una imposible paz social. De igual modo ocurre con la IU. Desaparecida más que fracturada, se ha convertido en un sueño leja-no, que se diluye rápidamente entre las brumas de PODEMOS. En sus desvaríos de guerra civil y promesas de asesinatos futuros, son incapaces de comprender que ya han sido devorados por el Saturno morado.


Fractura de los partidos independentistas, de todos. Alimentados por las ilusiones del mundo viral, ignoran que la Europa del siglo XXI, nada tiene que ver con sus inventados recuerdos. Continúan arropándose con las prometidas mantas de la revolución soviética de 1917. Añoran los movimien-tos revolucionarios del Nacional Socialismo de Adolf Hitler. Mientras tanto, los grupos políticos y económicos que han organizado el golpe de Estado se desesperan. Saben que el tiempo juega en su contra. Las ilusiones sociales fabricadas para la ocasión, al igual que la memoria social, durarán poco tiempo. La cobardía de los traidores siempre actúa del mismo modo. Quien alimenta a lobos salvajes suelen ser devorados por ellos mismos. Y el parapeto de niños y adolescentes utilizado estos días, contra las FSE, puede romperse en cualquier momento.


La fractura de la sociedad civil se ha hecho patente. Como era de esperar la herida catalana sangra por los cuatro costados de España. No hay lugar donde esconderse. La técnica del avestruz social, escondiendo la cabeza o mirando para otro lado, ya no sirve. Las bofetadas nos alcanzan por doquier. Como en una mesa de tortura de la guerra fría, los medios audiovisuales impiden apartar la mirada hacia playas tranquilizadoras. El verano pasó, y el crudo invierno avanza agazapado entre lejanas nubes de tormenta. Que España se ha roto, es evidente. Los apoyos hacia los golpistas catalanes surgen en cualquier lugar, en cualquier familia. La confusión, pasada la primera sorpresa, produce tanto ruido que imposibilita escuchar la orden del Rey Felipe VI, para que los organismos oficiales paren la traición. Desolado, el monarca, contempla la desmembración de su reino, sin capacidad cirujana para suturar las heridas sangrantes, que han fracturado nuestra casa y nuestra convivencia.

 

En silencio llora, junto a sus ciudadanos libres, al comprender que los años de inacción y consentimiento, provocaran la destrucción de la casa que todos los españoles prometimos construir y defender. En definitiva, vivimos la fractura de una sociedad que, nuevamente, desea en encontrar aquel brillante horizonte que le muestre un nuevo amanecer. 
 

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
eldiadigital.es
eldiadigital.es • LSSIAVISO LEGAL Mapa del sitio
© 2017 • 2010 Todos los derechos reservados. Información de agencias: Europa Press
Powered by FolioePress