Rodríguez Ibarra, que se ha pasado a
la Informática, dice que hay que resetear el sistema porque tiene un
virus. Resetear es más bien sinónimo de reiniciar, de apagar y encender,
vamos, lo que, como Ibarra sabe, no elimina ningún virus. Para
deshacerse de ellos hay que formatear, lo que significa cargarse hasta
la viga maestra, dejar el ordenador como estaba cuando se fabricó. Pero
un ordenador formateado no funciona y para volverlo útil hay que
instalarle un sistema operativo (windows, linux...). Supongamos que el
capitalismo especulativo es el virus y el Estado liberal el sistema
operativo. Formatear significaría cargarse el capitalismo especulativo
pero no podríamos poner otro sistema operativo que el mismo Estado
liberal porque no tenemos otro disponible (no se me enfaden los
seguidores de Chávez, háganme el favor) y pensar que es posible
reconstruirlo retrotrayéndolo a un estadio en el que no vuelva a
desarrollarse el virus especulativo es una ingenuidad o una sandez, lo
que usted prefiera. Muchos científicos sociales confían en que
encontraremos la alternativa a nuestro particular «windows», pero no se
conoce al Rousseau de nuestros días que se esté poniendo a ello. Ibarra
detecta que el 15-M tiene algo de anti-virus y por eso aconseja a
Rubalcaba que se acerque a ellos. Pero me parece que el «bellotari»
confunde el culo con las témporas porque no se trata -como dice- de que
ese movimiento esté con el PSOE: ya lo ha intentado Cayo Lara y lo han
echado con cajas destempladas. Acordaremos con Ibarra, en fin, que la
izquierda tiene que revisarlo todo pero yo creo que no puede porque
también ella está infectada por el virus. Está fea la cosa.