La traca de fin de fiestas en el antiguo campo de San Francisco y concurrida Glorieta de antaño, hoy Plaza de la Hispanidad, tras el espectáculo de luz y sonido, dio paso al final de la Feria de San Julián 2011, pero no al mes de agosto, que aún le quedan tres días, con el lunes de propina de los feriantes que queda para los niños. Han sido las fiestas miradas con lupa desde el Concejo municipal a la hora de reparar en gastos, que las arcas están más limpias que el jaspe o llenas de notas de débitos o albaranes. La feria de la crisis han sido tan modestas como participativas, aunque tal y como están los bolsillos, ha sido todo un éxito, por ejemplo, la feria taurina, si tenemos en cuenta que el público, la afición, se retrata en taquilla sin que nadie le obligue ir a los toros. La gente va porque le gusta, porque tiene libertad para ello y porque le apetece.
No cabe duda de que los toros y los caballos son el epicentro de la feria sanjulianera. El empresario ha conseguido, en los últimos años, que el coso conquense presente magníficas entradas, con un número de abonos que pasan de los cinco mil. Se mueve mucho dinero con los festejos taurinos y ello lo nota la ciudad con la importante cantidad de visitantes por unas horas. Pero dado de que la crisis no es de hoy para mañana, sino que aún le queda tiempo de recuperación, no se descarta que para el año 2012 la empresa taurina rebaje en un festejo la cifra, para ofrecer carteles aún más rematados y un precio más asequible en el abono. Todo se andará. Claro, que con una clase práctica taurina de la Escuela como la celebrada este año, con entrada gratuita, se completa “una tarde de toros”…, eso sí, con el apoyo previo para la Escuela, necesitada de timón.
El Concurso Hípico, un año más, mantiene el interés. Muchas veces hemos recordado que los caballos vinieron a Cuenca en 1958, porque ese año no hubo toros por problemas sobre el estado de la plaza, y desde entonces forman parte del paisaje ferial. Ya no sería lo mismo una feria de Cuenca sin la hípica, y por ello bueno es ese apoyo decidido para que el Concurso mantenga ese buen nivel que le acredita. Contemplar el recinto abarrotado de gentes de todas las edades es el mejor señuelo para seguir apostando, y nunca mejor dicho, por los caballos.
Y junto a ello, la Feria de Artesanía. Si antaño eran concursos de pintura, de botijos, filatelia y coleccionismo, hoy es la Artesanía, tan enraizada en Cuenca, es la que manda en la feria del arte, y lo hace con sus 25 recién años cumplidos, avalada además con el concurso de la pieza única. No todo han de ser atracciones y escopetillas de feria. La edición de 2011 tiene algunos nombres propios en lo taurino como Luque, Castella, Noelia o el toro “Carcelero”, la ausencia de fútbol de cierto nivel por las obras remodelación de La Fuensanta, abierta de corre prisas obligado para el partido liguero frente al Castilla de Toril y Morata, y la reaparición del personaje de "Chupagrifos", que congregó a la grey infantil en el Vivero de Santa Ana.
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En el Parque o Vivero se reunieron generaciones que gritaron el nombre de “¡Chupagrifos!”, el héroe de la década de los cincuenta, que ahora en el Siglo XXI debe cambiar los palmetazos por otro guión donde el consejo y el final feliz se logre con el convencimiento de la generosidad, ahuyentando los peligros con otros métodos para los niños del futuro. La feria 2011 ya es historia y a partir de ahora, la concejala de Festejos Nieves ya tiene tiempo para preparar la de 2012, que para empezar ya tiene dudas de fechas: o del 16 al 26 de agosto, o del 23 de agosto al 2 de septiembre que es lo más natural. Ya ocurrió algo similar en 1996 y 2002.