El camposanto de Santa Marina volvió a batir récord de visitas durante la jornada de este martes. Cada vez más personas optan por las visitas en los días previos para evitar aglomeraciones. Los huesos de santo y los buñuelos, algunos de los dulces más demandados.
El Día de Todos los Santos se ha convertido este martes en visita casi obligatoria al cementerio también en la ciudad de Tarancón, sobre todo en las horas centrales del día en las que las temperaturas fueron más agradables. No obstante, cada vez son más las personas que prefieren rendir homenaje a los difuntos en fechas cercanas, como el pasado fin de semana, pero no tan multitudinarias. Ayer el camposanto de Santa Marina de la ciudad taranconera volvió a batir récord anual de visitas.
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Tras las faenas de limpieza de las últimas semanas, las sepulturas y panteones del cementerio lucían ayer engalanados para la ocasión, para el recuerdo más entrañable a los seres queridos en una jornada que congregó a numerosos hijos del pueblo que regresan a Tarancón una vez al año para la ocasión. El cementerio y sus inmediaciones fueron punto de encuentro de familiares y amigos en una tradición arraigada en los corazones de niños, jóvenes y mayores.
Aunque la actual crisis económica se ha dejado notar, no ha faltado el incremento de actividad en las floristerías durante las últimas jornadas, e incluso este martes.
Junto al homenaje a los difuntos visitando su tumba, destaca también la jornada de convivencia que supone el Día de Todos los Santos en torno a las tradiciones gastronómicas que se conservan en Tarancón.
Las pastelerías han estado a pleno rendimiento en los últimos días, sobre todo por la venta de los típicos huesos de santo o buñuelos. También hay quienes se han remontado a otros dulces más propios de otras épocas, como las papartas. Sin embargo, la degustación estrella es la del chocolate con churros, todo un acontecimiento social que este martes por la tarde se llevó a cabo en centenares de hogares, peñas o cercas, entre grupos de amigos o familias al completo. El broche final de un Puente de Todos los Santos que también muchos han aprovechado para hacer turismo fuera de la ciudad.
En la comarcaEl 1 de noviembre también deja peculiares tradiciones en la comarca de Tarancón. Destaca que los padrinos regalan a sus ahijados una torta con huevo o chorizo en Horcajo de Santiago, o que en Almendros los chavales del pueblo recogían calabazas para después ponerlas en las casas y que los vecinos les den chucherías o una reprimenda, así como en el municipio de Rozalén del Monte o “La Noche de las Calaveras” de Leganiel, que ha evolucionado de la tradición de las ánimas, o los “puches” y calabazas de Alcázar del Rey.
Las Ánimas esperan lograr más adeptos que HalloweenLa Asociación para la Recuperación de Tradiciones Taranconeras (ARTT) hace un llamamiento a la población a la hora de potenciar las costumbres típicas de nuestros pueblos, que en muchos casos están perdidas o a punto de extinguirse. Frente a una cada vez mayor afición, en niños y mayores, por Halloween, el lunes por la tarde comenzaba en Tarancón la III Semana de las Ánimas.
Tal y como reza la tradición, alrededor de una veintena de componentes de ARTT desfilaron por el casco antiguo, desde su sede social en la Casa de las Asociaciones, anunciando la llegada de las ánimas. “Animamos a todo el mundo a participar, a toda la gente de los pueblos de la provincia y la comarca, lo que hacemos es un rito para recordar a los seres queridos, pedimos, hacemos una subasta y todo lo recaudado va para una buena causa”, aseguran desde ARTT.
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Con casullas negras, gorro con calavera, baberola y cinturón, lanza en mano y campanilla, al son de tambores, la ánimas de Tarancón volverán a salir a la calle hoy, mañana y pasado; como novedad por la mañana para intentar llegar a un mayor número de población.
“Recuerdo como siendo niña nos decían que vienen las ánimas e íbamos detrás, había un desfile similar al que ahora se ha recuperado y la subasta, la gente donaba cuerdas de uvas, ristas de chorizos, pollos, conejos...”, recuerda una de las integrantes de ARTT.
Desde este miércoles al viernes tendrá lugar el típico “pedío” para después subastar, en la plaza del Ayuntamiento, el domingo a las 16 horas, los productos que ya han comenzado a donar empresas y particulares poder llevar a cabo misas por las ánimas del purgatorio, en las dos parroquias de la ciudad, y un donativo que irá destinado a un fin solidario de la localidad.
Según la Iglesia Católica cuando uno muere puede ir al cielo, al infierno o al purgatorio. El catecismo recoge que “el purgatorio es el estado de los que mueren en amistad con Dios, pero aunque están seguros de su salvación eterna necesitan aún de la purificación para entrar en la eterna bienaventuranza”. El culto a las ánimas se justifica precisamente con la existencia del purgatorio y la extendida opinión de que las almas rondan la tierra.