Centenares de personas participaron ayer en el “Día de Santa Anilla” para despedir por todo lo alto las fiestas patronales de Carrascosa del Campo. Una peculiar tradición ancestral que consiste en acompañar a la imagen hasta su ermita en carroza, para después, ya en unas sencillas andas, portarla a hombros alrededor de su ermita.
Niños, jóvenes y mayores cumplieron con la costumbre de manifestar su devoción a Santa Ana dando vueltas sin cesar a la ermita detrás de la imagen, al son de alegres canciones continuadas de la banda “La Juvenil Filarmónica” de Villamayor de Santiago, encargada de amenizar todas las fiestas. Los fieles depositan donativos para llegar la imagen a hombros o portar las cintas que rodean las andas, así recaudan fondos para que la Hermandad de Santa Ana pueda pagar los gastos de los actos religiosos, la pólvora, la banda y el acondicionamiento de la ermita y la imagen. Las vueltas comenzaron hacia las once de la mañana, a las doce se celebró una misa en su ermita y luego continuaron las vueltas hasta que comenzó hacia las tres de la tarde el tradicional galopeo.
Carrascosa del Campo despidió las fiestas por la tarde con la celebración de la Fiesta de la Espuma, en el marco del citado galopeo, y ya por la noche actuó la orquesta Alquimia y hubo concurso de disfraces para niños. ![[Img #4123]](upload/img/periodico/img_4123.jpg)
balance de la alcaldesa
Carrascoseños y visitantes finalizaron las fiestas deseando llegar hasta el próximo año y con vítores a Santa Ana. Para la alcaldesa de Carrascosa del Campo, María García- Saavedra, “el balance es muy positivo, no hemos tenido que lamentar incidencias reseñables y ha habido una gran participación”. Comentó que el botellón del sábado reunió a más de tres mil personas y que también hubo gran afluencia de público en actos religiosos, musicales y espectáculos taurinos.