Dedicado a todos los buenos aficionados Al Teatro, -como un recuerdo nostálgico De aquellos comportamientos sociales- De los “Felices años veinte
Por aquellos años, la moda de los amplios sombreros en las damas estaba en todo su apogeo, y era como una competición entre ellas para lucirlos en todo evento cultural o artístico, creando verdaderos problemas visuales, sobre todo, cuando se trataba de asistir a representaciones teatrales.
Tal es el caso, que a continuación se narra, en forma “sainetesca”, pero que resultaba un verdadero y real problema, incluso llegando algunas veces, a rozar la alteración del orden y las “buenas maneras”, creando una tragi-comedia, en las, por aquellos años, muy frecuentes actuaciones en el coliseo que contaba pocos años de su inauguración, el TEATRO-CIRCO. 1900.-.
Así pués, esta narración corresponde a uno de tantos días en que en dicho teatro, se representaba: Un Cuento de Hadas, en cinco actos, y en el patio de butacas, a rebosar se encontraba una familia compuesta del matrimonio y un niño yá mayorcito y un poco “repelente”,y que dicha familia, mantenían el siguiente diálogo --mientras se acomodaban en sus butacas.
La Dama (bastante obesa ella) a su marido:--¿Estás bien Pepe?, éste, algo conformista le responde: -Así, así...Pero en fin, no estoy mal del todo, nó te preocupes...
Pepito (hijo del matrimonio, y con voz de falsete),- Pues yo no veo absolutamente nada....Le contesta la mamá: Pero hijo, si todavía nó hay nada que ver...( se levanta el telón),- Mira, mira, Pepito...Mira qué lindo ¿ves esos enanos que bailan alrededor del fuego? ¿Y esa preciosa hada que se aproxima? ¡Mira qué bonito!
Le contesta Pepito (un tanto aburrido),- Nó veo, mamá. Yo nó veo nada,...¿Dónde están los enanos?, Yó quiero ver el hada...
La mamá (un tanto irritada).- ¡Oh, qué tonto eres, Pepito! ¡Me estás poniendo nerviosa! Estáte quieto...no te muevas tanto Pepito, ¿Es que nó puedes estarte quieto?
Le contesta Pepito (también irritado), Yó no tengo la culpa, mamá. Pero es que no puedo ver nada....la culpa la tiene ese sombrero de la señora que está delante de mí... La mamá (reconociendo que lleva su hijo razón), se dirige a su marido y le indica: Oye Pepe, deberías cambiar el sitio con el niño.
![[Img #42078]](upload/img/periodico/img_42078.jpg)
El marido (mientras cambia de butaca) va murmurando, -de bastante mal humor-: ¡Siempre estamos igual con los dichosos sombreros!... ¡Qué! ¿estáis yá bién?... una vez sentado puede apreciar que tiene delante un sombrero enorme con montón de adornos florales y cintas; y dice bruscamente: ¡Caray con la señora!, ¡Nó hay derecho! ¡Qué sombrero trae!...
...a media vozEn eso, recibe la indicación de su esposa, discretamente a media voz, pero lo suficientemente alta para que llegara a oídos de la dama ensombrerada: Pepe, podrías decirle tú a ésta señora que se quitara el sombrero ¿no te parece?... éste, -armándose de paciencia...Perdón, señora ¿Tendría usted la amabilidad de quitarse el sombrero?
La dama en cuestión nó se digna contestar. Pepe, (insistiendo), ¿Tendría usted inconveniente, señora mía, en hacerme el favor de quitarse el sombrero, si nó le molesta mucho?...(igual resultado de mutismo);- Oiga señora; yá van dos veces que le suplico cortésmente que se quite el sombrero....¡Estoy jugando al escondite detrás de él yá un buen rato, ( la dama, sin contestar).
Vuelve a insistir su mujer: Anda Pepe, díselo a su marido; -éste dirigiéndose a él: Caballero ¿Tiene usted la bondad de rogar a su señora que se quite el sombrero?..
La dama del sombrero, (a su marido), ¡¡Te guardarás mucho de decirme nada...Te pesaría!!
Vuelve a insistir la señora de Pepe, ¿Ay Dios mío!, ¡Cuanta gente mal educada hay en el mundo!.- Es lástima que su marido no pueda enseñarle buenas costumbres y educación. .¡seguramente será “un calzonazos”!
Le contesta Pepe -algo sardónico- ¿Quién él?, ¡yá tendrá cuidado! ¡con una fiera así, por mujer!...
La dama del sombrero a su esposo: ¿Vas a consentir que se me insulte de esa manera?... El marido (algo nervioso).- Caballero; yó le ruego que haga el favor de no molestar a mi señora y que deje de hacer alusiones molestas respecto al sombrero... (continuará)