Noviembre se nos va con frío nocturno y calorcillo al sol de mediodía, que alegra las calles y las terrazas, muy animadas en algunas zonas de la ciudad como la calle de San Francisco y la propia Plaza Mayor, que resiste los embates del tiempo, y a la que parece que volverán algunos de los magnolios, aunque en verdad lo que necesita la Plaza es un debate serio y una solución adecuada a sus circunstancias durante el año y a los días excepcionales de la Semana Santa y de la Vaquilla de San Mateo. Los coches no le pueden ganar la partida al Casco Antiguo en el aparcamiento, pues para ello se construyeron en su día dos parkings subterráneos y otros dos al aire libre. Resulta horroroso contemplar, por ejemplo, la Plaza Obispo Valero, repleta de vehículos hasta en las esquinas y escalinata.
Estos últimos días de noviembre han paseado por Cuenca, y la han disfrutado, gentes del cine, el deporte y la litetatura, y muchos otros visitantes que en el fin de semana se acercan a conocer la ciudad. El Festival Internacional de Cine "Ciudad de Cuenca", Mujeres en Dirección, en su sexta edición, se ha llevado la palma de la actualidad, mostrando con ello el alto nivel cultural que se da en la ciudad, amén de otras artes aquí muy presentes. No hay más que darse una vuelta por museos y fundaciones, para dar fe de ello, aunque haya colocado el cartel de cierre temporal el Espacio Torner, lo que no deja de ser doloroso por todo lo que representa.
Decíamos que el cine dirigido por mujeres ha tenido todo el protagonismo en las salas de los Multicines de la Plaza del Cinematógrafo (no podía tener un nombre más adecuado) y en el propio Teatro Auditorio. Recogía EL DÍA la frase reivindicativa de Marta Belaústegui en la Clausura: "Cuenca quiere este Festival, nos pertenece". Por aquí han pasado actrices y actores desde la homenajeada María Galiana, de ovación interminable, hasta Verónica Sánchez, pasando por un elenco de jóvenes y consagrados, que han mostrado un cine comprometido en una época en la que la violencia de género es más que triste noticia diaria. Cuenca está respondiendo con este reto cinematográfico, tras otras experiencias distintas en el mundo del celuloide, manteniendo además su Cine-Club Chaplin como actividad semanal.
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Además del cine, el ciclismo ha tenido protagonismo en estos días en Cuenca, con sus Jornadas de más de tres lustres y su Trofeo "Pedro González", que recuerda a un gran comentarista deportivo, que además pregonó las fiestas de Cuenca. Le relevó con acierto en la presentación de las Jornadas el periodista Carlos de Andrés, que se ha hecho medio conquense y ya acompaña a sus invitados por el Casco Antiguo, junto a Juan Ignacio Lillo, que es quien se encarga de todos esos detalles siempre necesarios para que las cosas funcionen. Estos días han estado por aquí ciclistas que ya son historia como Juanjo Cobo o Carlos Sastre, además de otros corredores y especialistas, que han comprobado que Cuenca se vuelca con el ciclismo.
Y ha estado en su tierra, en una de tantas visitas de ida y vuelta, nuestro emblemático escritor Raúl del Pozo, presentando ante los lectores de la Biblioteca Pública su última obra premiada "Reclamo". Emocionado y muy contento, escribía Carmen Moral, que encontró al paisano de Mariana, porque no hay mejor cosa para un escritor que poder hablar y dialogar con sus lectores. Cuenca, a pesar de los pesares, tiene en Raúl del Pozo a uno de sus hijos más ilustres de la actualidad, y cada vez que vuelve por la tierra de su infancia se iluminan los chopos del Júcar, nazarenos de la otra orilla. Noviembre se nos va luminoso, ya ven.