El cuadro albaceteño volvió a completar un espléndido partido ante un Athletic de Bilbao que deberá apelar al mítico San Mamés para intentar evitar la catástrofe copera
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El Carlos Belmonte volvió a vestirse de gala para acoger el partido de ida de los octavos de final de la Copa del Rey que enfrentaba a dos equipos separados por un mundo, pero que habían depositado muchas esperanzas en el torneo del k.o., aunque por motivos diametralmente opuestos. De un lado, el Albacete Balompié, que ya había inscrito previamente su nombre con letras de oro en la edición de este año tras doblegar con cierta suficiencia al Atlético de Madrid y que afrontaba esta eliminatoria como un premio y una nueva oportunidad de seguir soñando. Del otro, el Athletic de Bilbao de Marcelo Bielsa, que siempre ha tendio la Copa entre sus preferencias y que quería demostrar que este año puede ser una alternativa a la dictadira impuesta por Real Madrid y Barcelona, principales favoritos a alzarse con un torneo en el que los vascos se mueven como pez en el agua y que tienen marcado en rojo.
Algo que quedó patente con la alineación que Bielsa presentó en el feudo albaceteño ya que, a pesar de la baja de Fernando Llorente, el técnico argentino dispuso a sus mejores hombres sobre el césped del Carlos Belmonte. Una maniobra que se tradujo en un dominio del conjunto rojiblanco a lo largo de los noventa minutos y al que respondió el Alba con una organización defesniva encomiable y varios intentos de cazar a su rival a la contra sin renunciar a fases en las que dominó el juego.
De hecho, los diez primeros minutos del choque evidenciaron que el conjunto de Antonio Gómez, que vio el partido desde la grada por sanción, iba a vender cara su piel ya que no permitió a los leones mostrar sus colmillos. Pero el equipo de Bielsa no incurrió en los mismos errores que el Atlético de Madrid, se hizo con la batuta de mando rápidamente y dispuso de una clara ocasión para adelantarse en el marcador en el minuto 20 de la contienda tras un buen pase de Iturraspe a Iraola, que mandó el balón al palo de disparo cruzado.
El aviso del Athletic no mermó la confianza del Albacete Balompié que aguantó los mejores minutos rojiblancos con determinación para crecerse en la recta final del primer acto, aunque sin inquietar en exceso a Gorka Iraizoz. Quien sí parecía más preocupado fue Marcelo Bielsa que, tras el paso por el túnel de vestuarios, reestructuró a los suyos colocando una defensa de tres para intentar superar al Alba en un centro del campo en el que Candela y Rocha se desfondaron. Pero la receta expedida por el argentino no tuvo efecto en sus pupilos ya que los locales mantuvieron la intensidad con la que despidieron la primera mitad. Muestra de ello fue un disparo de Calle en el minuto 55 de partido y que se encontró con un Iraizoz bien colocado bajo palos.
A pesar de no dar muestras de flaqueza, Gómez decidió proteger a su equipo en la medular dando entrada a Núñez por Torres y dejando la responsabilidad del ataque a Calle, Adriá y Tete. Más tarde, Candela dejaría su puesto con molestias a Colorado y el Alba volvió a tener llenos de oxígeno los pulmones en una parcela clave. Y es que el cansancio había provocado que el Athletic comenzara a llegar con mayor facilidad como demuestran los diparos de Toquero y Muniaín mediada la segunda mitad.
En los minutos finales del partido, ambos equipos trataron de explotar sus últimas opciones de llegar a San Mamés con ventaja y lo hicieron, sobre todo, a balón parado aunque fue el Athletic el que más cerca estuvo de adelantarse en el marcador tras un lanzamiento de falta botado por Íñigo Pérez que obligó a Campos a realizar una buena intervención nate la desperación de los leones que no veían la manera de hincarle el diente a un Albacete que volvió a dar muestras de ser un equipo sólido y dispuesto a demostrar que merece estar en superior categoría.
Sea como fuere, al final del choque se llegó con el marcador incial. Un resultado que deja mejor sabor de boca en los albaceteños que en los vascos ya que si su rival marca en el partido de vuelta puede haber una hecatombe de proporciones bíblicas. Algo que dejaría una mancha en el currículum de Marcelo Bielsa que ya sabe que en Albacete hay un equipo que quiere seguir soñando y al que va a ser muy complicado doblegar. Y si no, tiempo al tiempo.
Ficha técnicaAlbacete Balompié: Campos, David Alba, Castillo, Santamaría, Zurdo, Candela (Colorado, min.69), Rocha (Añón, min.80), Adrià, Tete, Torres (Núñez, min.60) y Calle.
Athletic de Bilbao: Iraizoz, Iraola, Javi Martínez, Amorebieta, Aurtenetxe, Iturraspe, Herrera (Íñigo Pérez, min.88)), De Marcos (San josñe, min45), Suaeta (Ibai Gómez, min.45), Muniain y Toquero.
Árbitro: Mateu Lahoz (Comunidad Valenciana). Tarjetas: Amonestó a Castillo, Rocha, Candela en los locales y a Iturraspe en los visitantes.
Goles: No hubo.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la ida de octavos de final de la Copa del Rey, disputado en el Carlos Belmonte ante cerca de 14.000 espectadores.