Los ladrones, que entraron por la parte de atrás, forzaron los cierres y se llevaron el dinero que había en las cajas de cada puesto
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El 2012 no comenzó con muy bien pie para algunos de los comerciantes del Mercado Municipal de Abastos de Quintanar de la Orden (Toledo), pues el pasado martes sufrían un robo que, aunque no supuso grandes pérdidas, si generó la incertidumbre entre los dueños de cada uno de los puestos que se instalan en este tradicional mercado situado en pleno centro de la población.
Según explicaba el presidente del Mercado de Abastos, Agustín Garrido, dueño de la Pescadería Hnos.Garrido, el robo se producía la noche del pasado martes, 3 de enero, alrededor de las diez de la noche. Al parecer, un grupo de asaltantes forzaron la puerta del cuarto de basuras por la parte trasera del mercado para acceder al lugar. Una vez allí, se dedicaron a forzar y romper los cierres de los puestos buscando, principalmente dinero, pues se llevaron todo lo que encontraron en las cajas registradoras de cada comerciante. "Por suerte, en las cajas no había demasiado dinero, tan sólo monedas sueltas que se suele dejar para el cambio del siguiente día, no obstante, como llegaron a abrir casi todos los puestos pues la cantidad podría ascender a unos 1.000 o 2.000 euros".
Aproximadamente, y según confirmó Garrido, asaltaron al 90 por ciento de los puestos entre los que se encuentran, además de fruterías, pescaderías, carnicerías y charcuterías, otros de alimentación y frutos secos y un bar. Sin embargo, debe ser que estos amigos de lo ajeno sólo iban en busca de dinero pues en el lugar existen puestos con jamones, embutidos y productos comestibles que perfectamente podrían haberse llevado para su reventa o para ellos mismo y que, ni siquiera tocaron.
Si algo llama la atención del suceso es la hora a la que se produjo, pues fue a primera hora de la noche, cuando cualquiera puede pasar por la calle y ver que algo raro pasa en el mercado. Sin embargo, también es cierto, que son muchos los comerciantes que en un momento dado pueden acercarse hasta el mercado para revisar alguna cámara o hacer cualquier cosa en su puesto, de ahí, que piensen que si alguien observó algún movimiento tampoco sospechara de que estaba produciendo un robo.
No obstante, fue cuando los ladrones salían del edificio cuando alguien dio la voz de alarma y avisó a la Policía Municipal y a la Guardia Civil que pronto se personaron en el lugar y contactaron con los dueños de los puestos que también llegaron de inmediato para comprobar lo ocurrido.
En el lugar se estuvieron tomando fotografías, revisando los puestos y valorando las pérdidas y los daños, aunque estos no fueron demasiados y al día siguiente el mercado abrió sus puertas como de costumbre y la jornada se desarrolló con normalidad.
Los dueños de los puestos esperan que las fuerzas de seguridad puedan coger a estos asaltantes y evitar que se vuelva a producir otro robo.