El nuevo presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), Ramón Aguirre, ha anunciado en declaraciones a este medio que la construcción del almacén temporal centralizado (ATC) de residuos nucleares comenzará el próximo mes, en febrero. Según el todavía diputado nacional por Guadalajara, todo estaría listo para que Enresa coloque la primera piedra del controvertido cementerio nuclear en los terrenos de la localidad conquense de Villar de Cañas.
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La construcción del cementerio nuclear es inminente. Ramón Aguirre lo ha asegurado esta mañana en Guadalajara, durante un desayuno informativo, al ser preguntado directamente por este periódico. Según el hombre que ya se ha puesto al frente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), en cuyo marco de actuación se encuentra también la iniciativa de construcción del ATC -que llevará a cabo Enresa-, el plazo para la inauguración de las obras es inminente y, si no dará ya tiempo en poner la primera piedra en lo que queda de mes de enero, el comienzo de los trabajos sí se efectuará durante el mes que viene, ya en febrero.
De este modo, en apenas dos meses el PP habría desbloqueado la designación del emplazamiento de la controvertida infraestructura, que finalmente irá a parar a la localidad conquense de Villar de Cañas, y comenzarían las obras.
La falta de un almacenamiento para residuos de alta actividad le está costando a las arcas estatales una multa de 64.900 euros diarios por parte del Gobierno francés desde el 1 de enero de 2011, al mantener allí los residuos del desmantelamiento de la planta nuclear de Vandellós.
El ATC holandés, el modeloEl ATC español tiene un diseño inspirado en el cementerio nuclear holandés de Habog. Según había informado ya al inicio del concurso, la estructura prevista tendrá capacidad para almacenar los residuos de las centrales nucleares de todo el país durante 60 años, en unas instalaciones con una estructura integral de 283 metros de largo, 78 de ancho y 26 de alto. Habrá un edificio de recepción del combustible irradiado, otro de procesos donde se insertará el conbustible irradiado en unas cápsulas para su almacenamiento, otro de servicios y sistemas auxiliares, módulos de almacenamiento de las cápsulas –cada uno con dos bóvedas con entradas y salidas de aire independientes– y una nave de almacenamiento de bultos, para otros residuos de alta actividad.
A este edificio se le suma un parque científico y empresarial anexo. El coste total de la obra, en tres etapas, es de 540 millones de euros. En alguna ocasión se barajaron cuatro años de plazo total.