Queridos Amigos. Feliz Año Nuevo. El día de fin de año abrí la hucha con la que el año pasado 2011 se recogieron las donaciones para el Terremoto y el Tsunami de Tohoku. Era un total de 309.42 de euros. Un dinero que voy a mandar como donacion para ayudar a la devastada provincia de Tohoku.
A Tohoku le hace falta recuperarse de muchas cosas, ya que muchos sitios siguen igual que cuando ocurrió el desastre. Se me saltan las lágrimas con cada noticia que sale en televisión, llenándome de una enorme tristeza.
Además del problema nuclear, se han perdido trabajos y sus habitantes carecen de cosas imprescindibles y básicas para llevar una vida normal. Muchas familias tienen que vivir separadas por falta de trabajo y de escuela para los hijos, mientras que otros muchos han tenido que marcharse de sus pueblos. Algunas madres temerosas de lo que la radiación puede causasr a sus hijos, han dejado sus hogares y se han marchado con ellos a otras provincias donde han sido acogidos temporalmente por organizaciones y voluntarios. Además, ahora está cayendo mucha nieve, como nunca antes.
El Año Nuevo es la festividad más importante en Japón. Es cuando las familias se reúnen y celebran juntos. Este año ha sido el más triste para muchos de ellos. El país completo se ha unido a su dolor. En otras provincias, se hacen esfuerzos para el ahorro de energía que debe ser transferida a Tohoku, cada japonés y habitante de este país quiere poner su granito de arena y ayudar, pero la magnitud de la destrucción es muy grande y se necesita más que buena voluntad para superar todo lo ocurrido. Toda ayuda es valiosa en una situacion como la que se vive en Tohoku.
La donación va a cultura. Por ejemplo, para comprar libros para los estudiantes y para organizacion escolar. Los niños necesitan volver a su rutina educativa para sentirse mejor y recuperar su vida normal. Ellos son el futuro de Tohoku.
Mi más profundo agradecimiento a todos los amigos que colaboraron, y al Taller “El JUGUETE” que ha dejado la hucha para recolectar la ayuda a Tohoku, así como a todos aquellos que donaron, cada uno de acuerdo con sus posibilidades, de mi parte y de parte de todos los afectados por el desastre en Tohoku, muchísimas gracias.