El nombre del síndrome deriva de “El Barón Münchhausen “ (Karl Friedrich Hieronymus Freiherr von Münchhausen, 1720-1797), un alemán aristócrata, quien supuestamente comentaba muchas historias fantásticas e imposibles de creer sobre sí mismo.
Básica y clásicamente se considera una enfermedad en la que- los afectados- fingen una o varias enfermedades bien sean de tipo físico o como un trauma psicológico, cuyo uno fin es el de llamar la atención y la simpatía tanto hacia si mismos como hacia los demás.
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El personal hospitalario les suele llamar “viajeros frecuentes”, puesto que regresan al hospital al igual que los viajeros frecuentes va a los aeropuertos, estaciones de autobuses o trenes.
No obstante, a pesar de que se han considerado siempre como un trastorno de la personalidad para crear o fomentar “lastima y simpatía”, no está claro que las personas que lo adolecen sean conscientes de llamar la atención sobre si mismos y sobre el resto. Normalmente, las personas que “lo padecen” son extremadamente conocedores de la práctica médica y simulan – y hasta producen- los síntomas de la enfermedad que “quieren padecer y quieren que sea conocida”.
A diferencia de la Hipocondría, aquí el paciente es consciente de que se está inventando y exagerando la enfermedad (aunque, en los últimos estudios, esto también esta puesto en “entredicho” como he escrito antes). Parece ser- no está demostrado totalmente- que la causa primaria de este síndrome incluye traumas psicológicos de la infancia y/o ser educados por gente que están emocionalmente alterados.
El invento y exageración de estas personas puede ser tan intenso que son capaces de auto-producirse enfermedades patentes y ponderables: arritmias cardiacas (Munchausen arritmogénico), anemias (Munchausen anémico)- por poner dos ejemplos- con el único fin de auto compadecerse y compadecer a la gente que le rodea. Como ya hemos dicho, muchos de estos enfermos han sido “contagiados” por Padres o cuidadores con alteraciones psicológicas extremas que, por cualquier nimiedad, llevaban al niño/a al hospital para que sea valorado; existiendo una gran disociación entre sintomatología del niño y gravedad del cuadro (en la mayoría de los casos, sin enfermedad manifiesta del niño). Suelen ser Padres con una gran afectación psiquiatrica tales como la depresión, el abuso conyugal, la psicopatía e incluso la psicosis.
En varios núcleos familiares con este tipo de tutela paterna, el resto de los hijos también pueden verse afectados, bien sea como víctimas (más Munchausen) o como testigos amenazados para guardar silencio (por parte de los padres). El niño sufridor de este síndrome es capaz de discernir que sus padres “están inventando” pero, llega un momento en el que ellos mismos son capaces, después de un continua ataque por parte de ellos, de trocar “lo que saben que no es cierto” en una certeza indefectible.
Son personas expertas en la invención y fabricación de enfermedades debido a que tienen competencias adquiridas (Padres, de nuevo) por experiencias delirantes llegando a pensar “mas allá de la norma” y son capaces de llegar a dañar a otras personas si – para ellos- surge esa necesidad.
La separación de los padres, la mala conducta de uno sobre el otro (maltrato fisco o psicológico) con fines de lucro o de venganza o por bajos niveles de experiencias de la vida (la ignorancia), puede causar daño a sus hijos haciendo un buen padre/madre pueda perder contacto con sus hijos, y esto puede perturbar a los niños hasta el punto de que adquieran daños mentales / daño emocional / daño físico y alteraciones psicológicas hasta adquirir y desarrollar muchos tipos de complejos psíquicos.
El propio Narcisismo, cuando se lleva a extremos puede llegar a ser un Munchausen. Estos tipos se hacen persona egoístas que creen que son “la élite de la élite” y se enfadan, incluso agresivamente, con las demás personas hasta poder causarles verdadero daño (gritos, insultos e incluso ataques y heridas físicas) cuando estas personas no están de acuerdo o discrepan con sus criterios. Los dañarán con el fin de hacerlos ir a un médico o un hospital.
De una forma soterrada o abiertamente, es decir, causar daños a la propiedad: Romper algunos artículos pequeños en una casa de miembros de la familia, etc, con el fin de mostrar su superioridad. Puede cometer un delito y hacer que parezca como si hubiera sido causado por otra persona para sentirse superior, y también para degradar y herir a otra persona. Estas personas “están locas”, actúan con plena intención, pueden premeditar y planificar con gran habilidad, y actuar de esta manera en una base continua. Son incapaces de curarse.
Otra característica- quizá la más conocida- es que, estas personas “cuando no les agrada su propia vida”, se inventan otro tipo de vida y la viven y transmiten como si la inventada fuera la cierta. Dicen que “de poetas y locos…todos tenemos u poco”. En este caso, la balanza se inclina mucho hacia lo segundo. Todos tenemos un poco de Munchausen. Deberíamos ser más… Poetas.
Con este artículo, el autor pretende - de alguna manera- complementar los anteriores sobre el Co-Pago y el Ticket Moderador. ¿Cuántos de los pacientes que bloquean los servicios médicos de Urgencia no serán también “Munchausen”?
Como escribió J.M. Serrat: “…Dios y mi canto saben a quién…nombro tanto…”