Una correcta hidratación puede prevenir accidentes laborales y situaciones de bajo rendimiento.
Expertos en nutrición españoles acaban de editar una monografía para ayudar a concienciar a los profesionales de la salud, directivos y autoridades sobre la importancia de una correcta hidratación en el entorno laboral. El manual titulado “La hidratación en el trabajo” recomienda establecer pautas para reponer la cantidad adecuada de líquidos durante la jornada laboral y que éstas formen parte de los protocolos laborales según el tipo y la intensidad del trabajo realizado.
El manual ha sido realizado por el Prof. Dr. Javier Aranceta Bartrina, Presidente de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) y por el Prof. Dr. Lluís Serra-Majem, Presidente de la Fundación para la Investigación Nutricional (FIN) y Presidente de la Academia Española de Nutrición y Ciencias de la Alimentación (AEN), y editado con la colaboración de Coca-Cola España.
La guía establece que, según la intensidad y duración del trabajo o las condiciones ambientales en las que se realice, la falta de hidratación puede llegar a afectar al rendimiento del trabajador.
Son muchas las actividades laborales que exigen un gran esfuerzo y que en ocasiones tienen lugar en condiciones ambientales duras y extremas, como la minería o determinadas labores de la construcción, el medio agrario, la siderurgia o la pesca. En estos casos, las pérdidas hídricas pueden ser de gran magnitud no sólo por la intensidad del esfuerzo y las condiciones ambientales, sino también por el carácter continuado de la actividad laboral. Asimismo, en el trabajo industrial, factores como la ropa hermética o el equipamiento de protección (máscaras) pueden afectar a la hidratación del trabajador. Junto a ello, en oficinas y espacios de trabajo con aire acondicionado, causante de sequedad ambiental, se debe cuidar de manera especial el nivel de hidratación.
El manual recomienda reponer líquidos durante toda la jornada laboral con una pauta normalizada que forme parte de los protocolos laborales según el tipo y la intensidad del trabajo. Además, indica que es muy importante acudir al trabajo bien hidratados y rehidratarse cada hora durante la jornada laboral.
Descansos para hidratarseEn este sentido, los autores del manual abogan por promover los descansos durante el trabajo, aunque en muchos casos son difíciles de implementar debido a la presión sobre la productividad y el rendimiento laboral. Para el Prof. Dr. Lluís Serra-Majem “mantener una correcta hidratación puede mejorar la productividad de los trabajadores. Además, el descenso en los costes de la atención sanitaria por accidentes o enfermedades laborales es también otro elemento que compensa el pequeño descenso de la productividad derivado de los descansos”. Según el manual, en un trabajo de intensidad física media y ambiente poco caluroso se recomienda beber por lo menos un vaso de agua o líquido cada hora.
Aproximadamente dos tercios del peso del cuerpo de una persona son agua y ésta se considera ya como un elemento esencial para la mayoría de los procesos fisiológicos.
En la guía se recoge que la deshidratación puede conducir a un nivel incontrolado de azúcar en sangre en pacientes con diabetes y puede provocar el aumento de la presión cardiovascular y el ritmo cardíaco de forma progresiva, lo que deriva en un aumento de la percepción de fatiga, alterando así la productividad laboral. Igualmente, señala que la deshidratación también afecta a la toma de decisiones y la función cognitiva, traduciéndose en un descenso de la productividad y aumento del riesgo laboral.
La salud en el entorno laboralCada vez existen más programas destinados a ayudar a los empleados a conseguir un estilo de vida activa y sana, con una dieta variada, equilibrada, actividad física, hidratación óptima, ergonomía del puesto de trabajo y supresión del tabaquismo. Los autores de este manual han establecido que tan solo una deficiencia del 1% del peso corporal se ha relacionado con disminución del rendimiento físico, mientras que una deshidratación del 2% afecta ya al rendimiento intelectual (memoria a corto plazo, atención, fatiga, facultades aritméticas, velocidad psicomotriz…). Es por ello que una correcta hidratación puede prevenir muchos accidentes laborales y situaciones de bajo rendimiento.