El extremo continúa negociando la obtención de la carta de libertad. Tiene como fecha límite este miércoles. Por otro lado, Enguix estará al menos tres semanas de baja por una microrrotura en el gemelo
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La llegada de Juan Ubaldo Viyuela al C.D. Toledo lleva visos de convertirse en un culebrón. Este martes estaba previsto que el club capitalino tomase una decisión firme, la de firmarle en el caso de que obtuviese la carta de libertad o la de arrojar la toalla si seguía sin resolver su situación.
Pues bien, el martes ha pasado y no se ha producido ni una cosa ni otra. Ni el jugador está en condiciones de firmar ni el club ha declinado su llegada. El motivo que hace esperar a los toledanos un día más es el interés que está mostrando por vestir la casaca verde.
Como ya les hemos informado, jugador y representante obtuvieron la pasada semana el compromiso del Badajoz de poder desvincularse este lunes si jugaba el partido de liga ante el filial del Betis. La jornada terminó y Viyuela cumplió su parte del trato, pero cuando se dirigió a las oficinas del Nuevo Vivero obtuvo la negativa por respuesta.
Postura del BadajozUno de los motivos a los que puede obedecer este cambio de opinión en el club pacense es la pérdida de Moutinho. Este jugador portugués, que se encontraba jugando en calidad de cedido por el Servette suizo, ha sido reclamado por su club de procedencia para disputar la segunda parte de la liga helvética.
Para dirimir este asunto, el ex jugador del Atlético de Madrid y actual director deportivo del Servette Costinha, está negociando en la capital pacense una nueva cesión de un jugador de garantías que no deje cojo al cuadro de Moisés Arteaga.
En cualquier caso, Moutinho y Viyuela son dos de los pilares principales en el esquema del entrenador blanquinegro. De ahí que no vea con buenos ojos su salida y lógico desmantelamiento de parte de su equipo.
En cualquier caso, la situación está abocada a un final que salvo cambio de última hora o nuevo giro inesperado debería de darse este miércoles. Para ello, en la tarde-noche de este martes Viyuela y su representante quemaban la última bala intentando convencer a su club de origen para que cumpla con la palabra que le dieron la semana pasada y le dejasen firmar por el C.D. Toledo.
Si finalmente todo este asunto no llegase a buen puerto, Txema Indias se vería obligado a desechar esta operación y poner en funcionamiento otras vías secundarias que ahora mismo mantiene en stand-by, pero que no le son tan atractivas como las de Viyuela. El segundo fichaje invernal tras la cesión de Carlitos tiene un plazo límite que le marca el propio mercado: el 31 de enero.