El propio delantero del Puertollano reconoció este miércoles que su fichaje estaba casi concretado; el interés del Alcoyano en el 19 blanco puede redondear la operación.
El mercado invernal se ha calentado varios grados durante esta semana en el seno del Albacete Balompié, que desde hace algunas semanas había fijado su interés en el atacante del Puertollano, Sergio Molina. Radio Castilla-La Mancha adelantó durante la noche del pasado martes que el fichaje estaba prácticamente cerrado, aunque fuentes del club desmintieron que la operación estuviera tan avanzada.
A lo largo de la jornada de este miércoles, la inmintente contratación del delantero malagueño por parte del Albacete Balompié corría como la pólvora e incluso el propio Sergio Molina reconocía que su fichaje se encontraba a falta de algunos flecos.
Mientras el primer equipo del Alba se ejercitaba en la Ciudad Deportiva, Eloy Jiménez atendía a los medios de comunicación sin perder ni la prudencia ni la compostura. De hecho, el adjunto a la secretaría técnica del Albacete reiteraba que Sergio Molina simplemente es “uno de los futbolistas que manejamos” en una lista de posibles incorporaciones.
Eloy prefirió no valorar las palabras del propio jugador, en las que daba por hecho que la operación era una realidad, pues recordaba que de los fichajes no se puede hablar hasta que todas las partes estén de acuerdo y estampen sus respectivas firmas.
Por ello, a la espera de lo que sucediera durante la pasada noche, lo cierto es que el fichaje de Sergio Molina por el Albacete era cuestión de horas, aunque el Puertollano trate de sacar el máximo provecho económico de su futbolista más valorado. No es para menos, pues las cifras que se manejan en la operación están fijadas en los 50.000 euros que se contemplan en su cláusula de rescisión, un precio que parece bastante asequible para un jugador que a estas alturas del campeonato en la Segunda B acumula once goles y que se encuentra en un gran momento de forma.
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A la espera de que se concrete su llegada al Albacete, hay que recordar que Sergio Molina es un mediapunta de 28 años con una dilatada experiencia por la categoría de bronce del fútbol español. Sus últimas etapas antes de fichar por el Puertollano le llevaron por Granada 74, Caravaca y Orihuela, pero ha sido en la ciudad minera donde ha explotado todo su potencial en una posición de segundo delantero a la que se ha adaptado a la perfección.
Torres puede salirLa duda principal que genera la inminente llegada de Molina es la vacante que ocuparía dentro de la primera plantilla. El Albacete se ha desprendido de dos futbolistas hasta el momento (Abengózar y Sumy), pero ambos son sub’23. Por ello, es necesario que libere una ficha sénior para encontrarle hueco a esta incorporación.
Durante la jornada de ayer se especulaba sobre la posibilidad de que el club optara por buscar la salida de un futbolista con menos minutos o si contemplaba la posibilidad de traspasar a algún jugador con cartel. Finalmente, el señalado para dejar la disciplina blanca es David Torres, futbolista que interesa a un Alcoyano que está reforzando su línea ofensiva de cara a la segunda vuelta de la Segunda División.
Hasta la fecha, Torres comparte el privilegio de ser el máximo goleador del Albacete con Calle y Adrià (6 goles), aunque la irrupción de Víctor Curto antes de su lesión le relegó a un segundo plano en el equipo.