El pintor Bonifacio Alfonso, a quien se recuerda estos días en la Fundación Antonio Pérez, de Cuenca, dejó patente su gran afición taurina, no sólo en sus dibujos, sino de novillero, anunciado como "Frasquito".
Bonifacio no sólo fue un pintor excepcional, que estos días
se recuerda en Cuenca con la Exposición “Bonifacios” en la Fundación Antonio
Pérez, sino que además, el artista fallecido recientemente tenía una gran
afición a los toros, que no sólo mostró en su pintura, sino que la demostró en
el ruedo. Le atraía el arte de Cúchares y con 14 años, como se refleja en su
libro “Cuatro orejas y rabo”, toreó con 14 años por primera vez como
banderillero de la cuadrilla de José María Recondo en Villarreal, allá por
1949. No se le dieron bien sus inicios taurinos a Bonifacio, que tras sus
primeras novilladas sin caballos cambió el percal por la red para pescar la
sardina y el atún.
Pero en 1950 su afición taurina le hizo volver a vestirse de luces con el nombre de Bonifacio Alfonso “Frasquito”, como bien recoge “El Cossío”, debutando con picadores en San Sebastián, y alternando con Mendiluze y Calerito, con novillos de Chopera. Llegó a torear más de 25 festejos y el año 1955 fue clave para él, pues corta cuatro orejas y dos rabos y consigue además el primer premio de pintura en San Sebastián. Pero una tarde en Bilbao, toreando de espaldas para rematar una serie de naturales, un novillo de Alipio Pérez Tabernero le lanzó dos veces al aire y le corneó en el suelo. Le costó recuperarse de la cornada tres meses en la clínica de San Antonio de Atocha y aquello fue el fin de su carrera taurina.
Sus dibujos taurinos
Algunos de estos datos se recogen en el Cuaderno “Cuatro orejas y rabo”, la Tauromaquia de Bonifacio, editado en Cuenca en 1973 por el Museo de Arte Abstracto Español, diseñado conjuntamente por Bonifacio y los hermanos Jaime y Jorge Blassi. El pintor que se afincó en Cuenca durante 27 años, llevó a cabo una serie de dibujos en los que describía su particular Tauromaquia, basada en expresiones y giros deautores como Corrochano, Eugenio Noel, Carlos Rojas, Navalón, Aguado, Alberti y José María de Cossío.
El toro de lidia y el caballo, el toro en la plaza, las plazas de carros, los capas, el público, aleluyas de Cayetano Sanz, Lagartijo y Frascuelo, los toros y el flamenco, los toreros, el paseíllo, el toreo de adorno, el capote, los picadores, tercio de banderillas, la muleta, la estocada y el arrastre, forman los diferentes apartados en los que Bonifacio muestra su particular tauromaquia.
![[Img #51359]](upload/img/periodico/img_51359.jpg)
En Cuenca mostró en 1987 una Exposición de Dibujos Taurinos, pero otras muestras fueron “Los toros en la pintura del siglo XX”, en 1985 en Valencia, “El toro y su mundo”, en Murcia, así como obras permannentes en el Museo Taurino de Madrid.
"Se templa el toreo... porque para torear hace falta temple"
![]() |
|||||||||
Instala Flash Player para poder ver el reproductor de video
|
|||||||||