Según los datos publicados por la seguridad social, relativos a la afiliación de trabajadores autónomos extranjeros, en diciembre de 2011 (última cifra) la cifra era de 208.512 por los 198.932 del mismo mes pero un año antes, lo que supone 9.580 autónomos más, casi un 5%, en solo un año. Datos que contrastan claramente con la caída del 4,19% en el número de autónomos nacionales.
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Por sectores, tres actividades fundamentales suponen el 65% del total: el comercio (29,45%), la hostelería (19,68%) y la construcción (14,05%).
Según nacionalidades, se reparte por igual los pertenecientes y no pertenecientes a la Unión Europea, encontrándose a la cabeza del primer grupo los autónomos rumanos con un 11,07%, y de los no comunitarios los emprendedores chinos (sobre todo en el comercio), que conforman el 17% del total de autónomos extranjeros en nuestro país.
La mayor presencia de chinos en el trabajo autónomo encuentra su causa tanto en el espíritu emprendedor del colectivo como en los medios de financiación propios que les hace no depender en la misma medida de las entidades financieras, según explicaba el presidente de CEAT Castilla-La Mancha.
Sin embargo, éste reflexionaba sobre la situación de “andar a sus anchas” que afirma tienen estos trabajadores en España “a los que se les deja hacer lo que quieran porque ni son más trabajadores ni más listos que nosotros, pero sí tienen cosas que otros no” y exige que cumplan los mismos requisitos que el resto de autónomos, no entendiendo el por qué ellos están “más protegidos” como se suele decir cuando se habla del colectivo asiático.
PrivilegiosRodríguez cree que tienen demasiados privilegios y contra eso “no se puede competir”, así es que pide a las autoridades que “tengan una vigilancia contante sobre este gremio para profundizar en su funcionamiento”, ya que alertaba que “cuando nos demos cuenta y salgamos de la crisis, nos saldrá muy caro haberles dejado que se vayan haciendo con tanto negocio”.
Incidía, igualmente, en la necesidad de no dejar entrar productos del país asiático que no cumplan con las normas que se exigen en la Unión Europea y criticaba el “miedo” a que existe a que puedan darnos problemas. De ahí que “se les deje hacer”.
Aureliano Rodríguez añadía que se trata de un colectivo importante que hace mucha competencia al pequeño y mediano autónomo nacional y de ahí que asegure que se les debe “achuchar” más para que no acaben por quedarse con todos los comercios “como se ve claramente que hacen”.
Además, recordaba la cantidad de autónomos que han tenido que dejar sus negocios por la cantidad de impuestos que se pagan mientras los empresarios chinos cada día tienen más”.