Llegó el esperado día para los miembros de la Plataforma en defensa de lo público. A partir de las 12 de la mañana, partirá desde la Plaza de Ramón y Cajal, y en dirección al Hospital, una manifiestación en la que se pide que no se privatice la gestión del citado centro hospitalario.
Desde la plataforma se justifica la oposición a esta nueva gestión porque, entre otras cosas, aparecería el ánimo de lucro, apuntando que los beneficios económicos en la sanidad sólo pueden salir del recorte del número de trabajadores y / o del deterioro de la calidad de la asistencia.
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Otra consecuencia será la distinción entre pacientes “rentables” y “no rentables”, o gestión de riesgos, atendiendo solo pacientes que resultan rentables: jóvenes, cortas o estancias y procesos poco complejos, “y quedarán fuera del sistema pacientes crónicos, ancianos y pluripatológicos, que no aportan rentabilidad sino gastos, y que se derivan a hospitales totalmente públicos, en el caso del Hospital de Villarrobledo, al Hospital General de Albacete o al Virgen de la Salud de Cuenca, que también verán perjudicada su calidad asistencial por sobrecarga”.
Francisco Sevillano incide en que para lograr este objetivo, juega un papel fundamental la estrategia de convencer a la opinión pública de las ineficiencias y problemas de funcionamiento del sistema sanitario público, “de hecho ya se han eliminado las consultas externas en horario de tarde, y se han reducido intervenciones quirúrgicas. Lo están degradando a propósito, nos dice el colectivo de sanitarios que nos apoya”.
Protección a la saludResalta que el derecho a la protección de la salud dejará de ser un derecho de todos los ciudadanos, y pasará a ser un privilegio para aquellos que puedan pagársela, dejando para los demás un modelo similar a la antigua beneficencia.
Sevillano expone que los nuevos hospitales, cuando pasen al sistema público, después de 30 años de sobrexplotación y sin haber invertido en su mantenimiento, ya que nadie invierte si sabe que cesa su concesión en 30 años, estarán inservibles, y se han pagado con dinero de todos.
De igual modo matiza que habrá menos camas hospitalarias y menos médicos por ciudadano, y se acabará teniendo que pagar por recibir la atención sanitaria necesaria, debido a los incrementos de listas de espera, tendiendo hacia la contratación de seguros privados en lugar de a la sanidad pública.
Señala que los Centros de Salud se verán afectados en este proceso, tendiendo también a la privatización, por lo que la gestión público-privada supone la muerte lenta pero segura de la Sanidad Pública.
Según Francisco Sevillano, la novedad en este proceso de privatización consiste en pasar a manos privadas un servicio que anteriormente se prestaba desde el sistema público, “Hospitales construidos y equipados mediante dinero público, con los impuestos de los ciudadanos y cuyo único fin era la prestación de asistencia sanitaria pública y gratuita, pasarán a mano de empresas privadas cuyo principal fin, como no puede ser de otra manera, será la obtención de beneficios económicos durante el tiempo que dure la concesión, teniendo que pagar el estado un canon anual a la empresa privada por su uso”. Francisco Sevillano ha mostrado su satisfacción al ver la implicación que han mostrado distintos colectivos de la localidad con esta plataforma, al igual que un grupo de estudiantes de secundaria, que han solicitado a esta plataforma.
Durante estos días representantes de la plataforma se reunían con distintos sectores de la sociedad de Villarrobledo y su comarca para exponerles el trabajo que se está llevando a cabo.
Según Sevillano, en el Hospital de Villarrobledo se han eliminado ya las consultas externar en horario de tarde, se ha reducido el número de intervenciones quirúrgicas, con listas de espera más largas, y empieza a haber ofertas de pasar a la clínica Recoletas, en Albacete para no tener que esperar.
De igual modo apunta que comienza a faltar el desplazamiento de algunos médicos especialistas de Albacete al Hospital.