Oposición y comité de empresa del Ayuntamiento acusan al alcalde, David Pascual, de tener parte de culpa en la crisis económica que vive el municipio, en quiebra técnica. Aunque la Junta debe 1,5 millones de euros, la situación en Molina es mucho más preocupante que en otros municipios en situación similar: los retrasos en las nóminas se remontan a octubre y hay amenaza de 'apagón' eléctrico a partir del lunes.
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El Ayuntamiento de Molina se encuentra al borde del precipicio: debe 1,6 millones de euros a trabajadores y proveedores; está a la espera de que la Junta pague más de millón y medio de euros que le debe; los sesenta trabajadores municipales acumulan retrasos en las nóminas desde octubre; la compañía eléctrica amenaza con cortar la luz a partir del lunes –provocado un apagón en las calles, pero también en el polideportivo y los colegios– y la empresa que suministra el combustible al colegio ha comunicado que podría dejar sin calefacción al centro. Una grave situación económica ‘contaminada’ además por un escenario político con un alcalde socialista, David Pascual, que gobierna esta legislatura en minoría, que sigue sin aprobar unos presupuestos nuevos desde 2010 y al que oposición y trabajadores responsabilizan también de la situación de quiebra técnica.
La situación a consecuencia de la deuda de la Junta con el Ayuntamiento no es exclusiva en Molina, cuyo alcalde se manifestó con varios trabajadores el lunes en Toledo, frente a la sede de la Presidencia regional. Sin embargo, sí resulta la más grave de todas en la provincia: acumula una gran deuda en comparación con otros municipios –como Marchamalo, con algo más de 600.000 euros– y los números rojos llevan al límite la sostenibilidad del municipio, cuando en otras localidades, como Azuqueca –a la que la Junta debe entre cuatro y seis millones de euros– no hay retrasos en los pagos, como ocurre en Molina, donde se remontan a octubre.
La misma sensación de gestión fallida tienen también los trabajadores dependientes del Ayuntamiento. “Le hemos dicho al alcalde [David Pascual] que tiene su parte de responsabilidad”, asegura la presidenta del comité de empresa, Lourdes Santos. “Le hemos pedido responsabilidades”, subraya su compañero Jesús Gaona, que considera que “los ayuntamientos han financiado a la Junta”.
Ya en un comunicado del día 12 criticaban el “estrangulamiento” de la Junta, pero apuntaban a la responsabilidad de quien no paga a estos más de 20 empleados: “esta dramática situación es consecuencia de la gestión que desde el equipo de gobierno se ha hecho de los recursos públicos por la falta de previsión, transparencia y prudencia debida a una situación de impagos que se viene produciendo desde hace, al menos dos años”.
En el PP, que fue la fuerza más votada en mayo, consideran que el alcalde no está teniendo capacidad para gestionar la situación: “Firmaba los covenios para salir en la foto”, le reprocha al regidor, en alusión a que se siguieron firmando acuerdos con la Junta, aun cuando esta no cumplía con los pagos. “Al alcalde sólo le importa que sus jefes políticos y mediáticos vean que va a protestar a Toledo”, critica Jesús Herranz, portavoz del PP molinés, que habla de “gestión improductiva” y en la ocultación de la situación real de las arcas municipales en mayo de 2011, en plenas elecciones: “En el pecado, el silencio, lleva este alcalde su penitencia”, ironiza el exdiputado provincial.
“Es una situación agobiante,no sólo por los salarios que se deben, que al final se pagarán, sino por la indefinición de los convenios con la Junta”, juzga el edil de IU, Manuel Monasterio, que culpa de la situación al PSOE, por cuanto creó con el anterior Ejecutivo regional “el agujero negro” y al PP, ahora, sencillamente porque “no paga”. Pero también responsabiliza al regidor: “Hay fallos de gestión. Nosotros lo habríamos hecho de otra manera”.
El Ayuntamiento ha ingresado la recaudación de Diputación del IBI, pero será dedicada a pagar el IRPF de los trabajadores y algunas indemnizaciones, de modo que en el comité de empresa consideran que tampoco este mes se producirán pagos de nóminas ni de facturas de electricidad, aun cuando la amenaza de ‘apagón’ puede consumarse el lunes.
Entre los trabajadores cunde el desánimo y la impaciencia; en el PP, el pesimismo; sólo el edil de IU apunta a una posible solución, además de que la Junta pague cuanto debe: que se pueda ejecutarse un aval del Estado por las obras del Parador de Molina, aún sin comenzar. Unos 450.000 euros que en estos momentos caerían como el maná del cielo.
Amenaza de apagónEl próximo lunes 6 de febrero se acaba el plazo que la compañía eléctrica, Unión Fenosa, ha dado al Ayuntamiento de Molina para comenzar a tomar medidas si no se producen los pagos pendientes. Los retrasos de hasta cuatro meses amenazan con dejar sin luz a las dependencias municipales, como la propia casa consistorial, pero también el alumbrado de las calles, al colegio Virgen de la Hoz o el polideportivo municipal, que en todos los casos dependen de los pagos a la compañía con las arcas municipales. La crisis amenaza, así, con dejar las calles de la ciudad a partir de la noche del próximo lunes.
En todo caso, IU considera que cada una de las infraestructuras tiene el pago por separado, por lo que confía en que apagones como el del colegio no se vean consumados, así como que a partir de mediados de mes se realicen pagos a la empresa, “para quien sólo somos un cliente más”.
Retrasos de nóminas desde octubreLos 28 trabajadores dependientes directamente del Ayuntamiento y algunos más incluso contratados a través de convenios con la Junta se encuentran en estos momentos en una situación de impagos que se remonta a octubre, cuatro nóminas y la paga extra de Navidad, según ha explicado a este periódico el comité de empresa. Aunque participaron en la manifestación del lunes en Toledo contra los impagos de la Junta, que debe 1,5 millones de euros, los representantes de los trabajadores también acusan al Ayuntamiento directamente de ser quien debe estas cantidades. Se trata de una plantilla “sobredimensionada”, según el calificativo que utiliza el PP, en la que habría tantos trabajadores contratados directamente como dependientes de fondos regionales, en casos como el centro de la mujer, los planes de empleo, el comedor del colegio o el bibliobús.
No habrá moción de censuraLa posibilidad de una moción de censura contra un alcalde en minoría pende en todo momento en la polémica municipal molinesa. El propio alcalde, David Pascual, se la planteó a la oposición durante una reunión en la que se quejaban de su gestión. El PP la descartó entonces –exigía que dimitiese por iniciativa propia–, pero no lo hace ahora, enviando un recado a IU, que tiene la llave que mantiene al regidor socialista en la Alcaldía.
“Aunque IU y PP no nos amemos, ¿por qué no buscamos una solución para el pueblo?”, se pregunta el portavoz popular, Jesús Herranz. El concejal de IU, Manuel Monasterio, es tajante: no se plantea esa posibilidad.
“El alcalde dijo que si dimitía se prostituía el resultado electoral”, asegura Herranz en referencia a aquel episodio, a la vez que recuerda que el PP fue el partido más votado el 22-M y que sólo el apoyo de IU le permitió a Pascual mantenerse en el cargo. Para el portavoz del PP, el alcalde es “culpable por omisión” de la situación de quiebra técnica del Consistorio.
Desde IU, que gobernó en coalición con el PSOE hasta mayo, se hace una lectura incluso comprensiva sobre la situación que vive el Ayuntamiento. Culpan tanto a PSOE como PP en la Junta y difunden las particularidades de Molina, cabecera de comarca que habría que tenido que firmar convenios que dan servicio no sólo a su localidad, sino a otras próximas. “No quiero hacer una crítica feroz al equipo de Gobierno”, admite Monasterio, que considera que “cada uno hace lo que sabe o puede”.
Si bien no maneja en estos momentos la opción de la moción de censura, también espera que el PP no esté retrasando la situación para obtener réditos políticos: “Sería muy preocupante que estuviese permitiendo el agravamiento de la situación para promover un cambio”, juzga Monasterio.
IU defiende que hace medio año planteó una serie de “medidas de ahorro” relativas a venta de activos inmobiliarios y de terrenos para VPO, “que hubieran paliado la situación” y que “han sido una opción que no se ha tomado en cuenta”. El PP reclama a su vez que también llevó a cabo algunas propuestas que han sido desestimadas, relativas en este caso a “generar tesorería”.
El PP asegura que está llevando a cabo gestiones con Toledo para reclamar el pago de la deuda que mantiene en jaque al municipio, “pero los milagros no siempre se hacen como en la escena de los panes y los peces”, ironiza Herranz. “Nos dicen [en la Junta] que no nos pueden dar lo que no tienen”.