Los 368,17 millones de euros licitados en 2011 suponen una caída interanual del 78%
La drástica reducción de ingresos públicos como consecuencia de la crisis económica ha traído consigo el desplome de la obra pública en Castilla-La Mancha. Así, según los datos de la patronal de las grandes constructoras Seopan el volumen de concursos licitados por todas las administraciones públicas durante el pasado año descendieron un 78% en términos interanuales, desde 1.674,13 millones de euros a 368,17 millones.
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El sector de la construcción está siendo uno de los grandes damnificados por la política de ajustes presupuestarios que están llevando a cabo los distintos Ejecutivos autonómicos. Especialmente el de Castilla-La Mancha, que ha sido hasta ahora el que más ha llevado a rajatabla la disminución de las partidas destinadas a obra pública en la Comunidad Autónoma.
Así, durante la segunda mitad del pasado año, septiembre y noviembre fueron los dos únicos meses en los que el Gobierno presidido por María Dolores de Cospedal sacó a concurso alguna obra, por un importe total de 1,10 millones de euros.
Una circunstancia que ha sido determinante para que la licitación pública en la comunidad autónoma castellano-manchega a lo largo del pasado ejercicio ascendiera a 368,17 millones de euros, lo que supone casi un 78% menos que la registrada en 2010, cuando se licitaron obras por valor de 1.674,13 millones de euros, y la cifra más baja de la historia, según los datos oficiales del Ministerio de Fomento recogidos por la patronal de las grandes constructoras Seopan.
De esta forma, el desplome en la puesta en marcha de obras por parte de las administraciones públicas equivale a un recorte de unos 1.305,96 millones de euros en Castilla-La Mancha, siendo las inversiones procedentes de la Junta de Comunidades y las de los consistorios las que han sufrido una mayor recorte en los últimos doce meses.
En este sentido, los 90,33 millones de euros sacados a concurso por el Ejecutivo regional suponen un descenso interanual del 90,7%, mientras que los 90,42 millones de los entes locales representan una caída del 71%.
El Gobierno central, por su parte, redujo su partida inversora en este capítulo un 49,6%, hasta los 186,21 millones de euros.
Panorama poco alentadorEn este negro contexto, las empresas de la construcción, especialmente las de menor tamaño, afrontan uno de sus futuros más complicados de los últimos años, ya que el margen de maniobra ante la falta de actividad de los últimos meses es prácticamente nulo.
Así lo señalaban a EL DIA fuentes del sector castellano-manchego, apuntando que a la escasez de trabajo hay que sumarle que no disponen de créditos para mantener el negocio, con lo que resulta muy complicado atisbar un mínimo rayo de luz al final del túnel de la crisis.
Una opinión compartida por la portavoz socialista en Fomento, Rosa Melchor, quien recientemente aseguró que la paralización de la obra pública dependiente de la Junta provocará el cierre de muchas pymes de la región y la destrucción de cerca de diez mil puestos de trabajo.