El año no ha podido empezar peor para el mercado laboral castellano-manchego. Así, el pasado mes de enero las oficinas del antiguo Servicio Público de Empleo (Sepecam) cerraron con 236.790 parados inscritos, lo que supone 10.948 más que las que se contabilizaban en diciembre de 2011. El fin del período navideño ha sido decisivo en estas negativas cifras.
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Dicho de otra forma, los datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social reflejan que cada día del mes pasado las oficinas de empleo registraron 353 demandantes más de puestos de trabajo.
En el conjunto del territorio nacional los datos de los Servicios Públicos de Empleo del conjunto de las Comunidades Autónomas correspondientes al mes de enero registran un aumento de 177.470 desempleados respecto al mes anterior, lo que en términos porcentuales supone un aumento del 4,01%. De esta forma el paro registrado se ha situado en 4.599.829 personas en nuestro país.
Pero con ser negativas, las cifras lo son aún más si se compara la evolución interanual, ya que en los últimos doce meses 24.197 personas más se han apuntado a las listas de desempleo en la comunidad autónoma castellano-manchega. En términos relativos, un 11,38% más, porcentaje tan sólo superado por el 13,54% de Extremadura y el 13,27% de Cantabria.
Ningún sector se ha librado de este empeoramiento del mercado de trabajo en el primer mes de 2012, si bien ha sido servicios el más afectado, una vez que concluyó el período de la Navidad. Así, de los 10.948 nuevos desempleados registrados en enero, 8.179 procedían de este sector, es decir, casi el 75% del total.
Tras éste se sitúan agricultura y construcción, con un incremento en relación a diciembre de 1.000 y 991 parados, respectivamente.
Pérdida de empleoA esta dramática situación hay que sumarle que sólo entre diciembre y enero una media diaria de 1.810 personas han dejado de cotizar a la Seguridad Social en Castilla-La Mancha por haber perdido su empleo, con lo que el número total de ocupados, en términos promedios, se situó al finalizar el mes en 611.982.
Una cifra que contrasta con los 690.224 que se contabilizaban justo un año antes y que hace que el ratio entre cotizantes y parados haya descendido desde el 3,24 hasta el 2,58 en los últimos doce meses.
Con estos datos, no es de extrañar que el debate sobre la viabilidad o no del actual sistema público de pensiones haya cobrado especial protagonismo en las últimas semanas, hasta el punto de haberse convertido en el centro de la agenda política de Gobierno, oposición, sindicatos y patronal ante la inminente reforma laboral.
Más aún cuando sólo en Castilla-La Mancha hay cerca de 112.000 personas que han agotado la prestación por desempleo y el subsidio y no obtienen ningún ingreso.
ReaccionesAnte los datos tan negativos de empleo, la Confederación Regional de Empresarios de Castilla-La Mancha (Cecam) ha vuelto a insistir en la necesidad de adoptar medidas de carácter estructural, como una profunda reforma del mercado laboral que, entre otras cuestiones, permita a las empresas poder afrontar la contratación en un marco que garantice la suficiente flexibilidad y capacidad de adaptación ante los cambios económicos.
De forma paralela, la patronal también aboga por una reestructuración de nuestro sistema financiero, de forma que el crédito vuelva a fluir hacia las empresas y la liquidez no sea un factor de estrangulamiento, así como una reestructuración del sector público, entre otras medidas, que permitan reactivar la economía y propiciar la salida de la crisis, a través de la creación de nuevos puestos de trabajo.
UGT, por su parte, considera que es necesario que las políticas económicas retomen de
inmediato la recuperación de la actividad económica y del empleo como objetivos prioritarios, en un contexto de mayor cohesión social.
Para el sindicato una nueva reforma laboral no va a contribuir a crear empleo, ya que sin actividad económica no habrá
necesidad de contratar trabajadores.