Jueves, 2 febrero 2012
Opinión

Líneas que no serán leídas por Dª Virginia Olalla

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Cuenca - Opinión | José Luis L. Aledón 17:54 | 2 Comentarios

Era con la tarde cuando asomado a mi ventana esperaba ,viendo el cielo en grises amenazantes, la esperada llegada de las nieves y sonó impulsivo e ingrato el teléfono, con la mala y reciente noticia muerte de Dª Virginia Olalla.


“Hace escasos minutos, comunicaba mi informante”.

La impresión fue muy fuerte por inesperada. Era la última profesora del viejo Instituto ALFONSOVIII, que en la actualidad se encuentra, dando estertores de muerte por desidia administrativa.

 Dª Virginia, se acercaba a cumplir el siglo de edad, aunque su carácter inquieto y trajinar por la ciudad le quitase años, sin intentar, ella, variar en  ningún momento o falsificar o cambiar los indicados en su DNI.
Presumía de haber llegado a esa edad y de soltería. 

No se cortaba en declarar,  que si no habia tenido hijos biologicos, poseia los miles o “milentas” (adjetivo manchego, que gusto usar y que me quedo grabado en mis léxico para posteriores usos ), de hijos-alumnos pedagógicos, que siempre le tuvimos admiración y respeto.

    Muchos han escrito sobre ella, otros tal vez la ver la esquela mortuoria, dediquen  ahora sus epitafios laudatorios, en recuerdo a esta pequeña mujer; pero grande en su sapiencia, entrega y dedicación  en la enseñanza de la LENGUA Y LITERATURA Española dentro del mejor plan de estudios de  bachillerato concebido hasta la fecha , en el aulario del vetusto Alfonso VIII, donde tantos “juntos aprendimos”.

Cuenca siempre ingrata no ha querido, pues poder se pudo, darle en vida el homenaje debido y merecido, mira que alumnos suyos alcanzaron cotas de poder político, que ni la buenaventura gitana podría vaticinar.

Pedí, tiempo ha, calle a su nombre. Pedí lugar de honor en la Real Academia de Artes Y Letras Conquense , que  para fijar, pulir y darle lustre necesario fuera su gran ayuda, su imprescindible personalidad.

    Quedo en agua de borrajas. Hoy tal vez algunos aquellos, arrepentidos cubrirán su rostro con falsa tristeza.

A esos, les digo con simil puro virginiano:

       ¡·” Las gloria y alabanzas tras la muerte al ser querido y admirado son hojas, que el viento aventa hacia ningún destino “.¡

En mi memoria quedará para siempre el recuerdo de mi vieja maestra y profesora Dª VIRGINIA OLALLA, que  en la Paz  inmortal, se halle.
          

2 Comentarios
María
Fecha: Lunes, 6 febrero 2012 a las 10:42
Los buenos profesores siempre dejan una huella difícil de olvidar. Gracias.
José Enrique
Fecha: Viernes, 16 marzo 2012 a las 03:09
Gran educadora y gran persona. Que Dios la tenga en Su otra Cuenca.
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