El Colegio recuerda que siempre se ha ofrecido a colaborar en este tipo de gestiones
El reciente anuncio del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, facilitaría a las parejas a casarse a divorciarse ante un notario, lo que supone, según comentan, un ahorro en la gestión del procedimiento así como liberar de trabajo los juzgados, ya que estiman que el índice de litigiosidad es muy alto.
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón anunció hace un par de días una medida que se quiere poner en marcha para tramitar los divorcios y matrimonios civiles. Según la ley de mediación y jurisdicción voluntaria, los enlaces y las separaciones podrían llevarse a efecto ante notario y sin necesidad de pasar por el juzgado.
Según comentó el ministro, en España se hacen demasiados trámites judiciales y considera que deberían ser resueltos de otra manera. El objetivo es descargar el trabajo a la Justicia para que pueda ocuparse plenamente en los asuntos que les competen, ya que tanto los matrimonios como los divorcios no necesita más que el consentimiento de ambas partes para llevarlo a efecto.
Cabe señalar que esta medida solo sería aplicable en el caso de los matrimonios civiles y en los divorcios de mutuo acuerdo por parte de la pareja, que tampoco podrá tener hijos menores u otros intereses a proteger que puedan generar cualquier tipo de conflicto. Otro de los fines que se persiguen con esta ley es abaratar los costes de los interesados, ya que los notarios actúan como funcionarios y su sueldo se fija desde el Ministerio de Justicia, mientras que un abogado se encarga de fijar él mismo el precio que costaría defender a una de las partes en un juicio.
La decana del Colegio Notarial de Castilla-La Mancha, Palmira Delgado, asevera que “siempre” se han ofrecido a colaborar, aunque reconoce que tener que hacer los trámites de matrimonios les ha pillado “por sorpresa”. No en vano, dada la condición de funcionarios, Delgado aclara que si ese es el trabajo que hay que hacer “no hay ningún problema en hacerlo”. En cualquier caso, tanto las bodas como los divorcios no dejan de ser una firma de un contrato que se puede formalizar en el notario sin problemas. Tanto es así que varias zonas de Estados Unidos se emplea esta técnica y por ello desde el Colegio Notarial creen que “hay que aceptarlo desde el punto de vista social porque es algo nuevo y que no estamos acostumbrados a ver”.
No obstante, la medida aún tiene que desarrollarse mucho más y los profesionales no han tenido demasiado tiempo para intercambiar opiniones aunque la decana ya advierte que si esto puede ayudar, le parece “muy bien”.