Este viernes los diablos llevarán una mitra para celebrar San Blas, en vez de un gorro con flores. Asimismo, las danzantes lucirán un pañuelo negro, mientras que este jueves ha sido blanco.
El municipio de Almonacid del Marquesado está inmerso en su fiesta más emblemática, “La Endiablada”, que cada 2 de febrero honra a la Virgen de la Candelaria y el día 3 a San Blas. Lejos de decaer, el grupo de diablos está formado por fieles de todas las edades que constituyen un grupo de alrededor de 130 personas. Con su animada vestimenta y el ruido ensordecedor de sus cencerros honran a la patrona por toda la localidad. Una tradición inmemorial que también cuenta con una danza, compuesta por una alcaldesa, la palillera, ocho danzantas, dos tambores y una dulzaina. A pesar del intenso frío, numerosas personas, vecinos y visitantes, se agolparon ayer en las inmediaciones de la plaza y la iglesia; junto a las autoridades locales destacó la presencia de Rogelio Pardo, delegado de la Junta en Cuenca. “La Endiablada” de Almonacid está declarada de Interés Turístico Regional, llegó a ser fiesta de Interés Nacional, categoría que podrá comenzar a recuperar dentro de tres años.![[Img #52533]](upload/img/periodico/img_52533.jpg)
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