Careaga marcó el gol del triunfo local en la primera parte tras un penalti muy protestado por el equipo gallardo, que también reclamó un gol anulado a Alberto Torres y otra jugada que pudo suponer el empate en la recta final del choque
—C.D. Hellín— Galisteo, Vidal, Sergio (Ignacio, min.84), David Ruiz, Gaviro, Encinar (Fran, min.80), Collados (Bibi, min.70), Óscar, Cuadrado, Careaga y Ricky.
—C.D. Marchamalo— Chus, Javi Moreno (Israell, min. 61), Diego (Palomares, min. 80), Fran, Illana, Torres, Rober, Adrián, Nene, Manolo y Javi Rodríguez.
Árbitro: Sevilla Lérida.
Tarjetas amarillas: Amonestó a los locales Sergio, David Ruiz, Encinar, Óscar; y al visitante Torres. El entrenador del Hellín también fue amonestado.
Goles: 1-0, Careaga, de penalti (min. 43).
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 24 de Tercera División (Grupo XVIII) disputado en el Santa Ana. Unos 150 espectadores.
La expedición del Marchamalo regresó este sábado de Hellín con una inequívoca sensación de enfado por el arbitraje de Sevilla Lérida en el Santa Ana, donde los gallardos cayeron derrotados con un gol de Careaga desde el punto de penalti en la recta final de la primera parte.
En un partido de poco fútbol marcado por el viento y las bajas temperaturas, las ocasiones brillaron por su ausencia en la primera parte hasta la primera jugada polémica y decisiva del choque. El colegiado señaló penalti tras un forcejeo de Rober con Collados en el área en el que el futbolista verdiblanco se tiró para despejar el balón a una banda. Careaga transformó la pena máxima para dejar al conjunto hellinero con ventaja al alcanzar el tiempo de descanso.
Los de Sergio Rubio se recompusieron y mejoraron sus prestaciones en la segunda parte hasta acumular oportunidades de peligro. Javi Rodríguez no aprovechó un mano a mano ante Galisteo, como tampoco Rober o Manolo en otras ocasiones para empatar.
La polémica volvió a marcar el partido con un tanto anulado al Marchamalo por fuera de juego de Torres hacia la media hora. El cuadro visitante lo consideró erróneo y terminó el partido protestando otra jugada en la que Javi Rodríguez no pudo encarar solo la meta rival por otra discutida posición antirreglamentaria