Los trabajadores del servicio de transporte urgente de enfermos del Hospital de Guadalajara se han cansado de los retrasos en el pago de diferentes deudas salariales y han decidido concentrarse indefinidamente en la plaza de Santo Domingo hasta que la empresa haga frente a estas cantidades.
![[Img #54634]](upload/img/periodico/img_54634.jpg)
La plaza de Santo Domingo de la capital se ha tornado desde el mediodía de este jueves en una marea amarilla. Los trabajadores del servicio de transporte urgente de enfermos del Hospital Universitario de Guadalajara mantienen desde entonces una asamblea "permanente e indefinida" en este céntrico recinto, una fórmula de protesta y movilización ciudadana que mantendrán hasta que la empresa encargada de esta prestación, Transaltozano, haga efectivo el pago de varias cantidades adeudadas.
El presidente del comité de empresa, Serafín García, denuncia que "nos deben la nómina de diciembre, la paga extraordinaria de Navidad, los atrasos generados del convenio de 2009 y 2010 y dietas nocturnas de 2010, 2011 y lo que llevamos de 2012", una serie de conceptos que hacen que la deuda media sea de unos 6.000 euros por trabajador. Esta movilización, que tiene como finalidad dar muestra a la población de la situación que viven unos trabajadores que prestan un servicio tan delicado como la atención en primera instancia de las urgencias médicas, ha sido una de las últimas opciones, ya que "no tenemos diálogo porque la empresa solamente dice que, como no le pagan, no nos pueden pagar", resume el representante de los empleados.
El objetivo de esta concentración es mantenerla viva hasta que la dirección de la compañía satisfaga estas deudas, de modo que, aunque no van a acampar, sí pretenden quedarse de forma continua concentrados, con mayor o menor afluencia, en esta céntrica plaza. "Vamos a permanecer", explica García, que indica que no se trata de una huelga o paros en el servicio, sino que "el servicio está cubierto y compañeros que cumplen sus turnos", ya que "nosotros lo que primero vemos es que hay que atender a la gente".
Sin embargo, de no solventarse la situación en un plazo de un par de semanas, las movilizaciones se extenderán. De este modo, UGT ha convocado una huelga en este servicio a partir del 28 de febrero, que consistirá en paros de 24 horas los martes y los jueves durante cuatro semanas.