El mayor riesgo del equipo, en estas próximas jornadas, es el exceso de confianza después de haber superado una tanda de rivales directos por las plazas de ascenso.
El triunfo ante el Rayo B da moral, es innegable, pero los tres puntos ya están en el casillero de los de Gómez, y ahora toca seguir sumando. La carrera por el ascenso no entiende de más circunstancias que la que imponen las matemáticas, y la victoria del ayer no garantiza los puntos de mañana.
![[Img #55000]](upload/img/periodico/img_55000.jpg)
Es evidente que esto no hay que explicárselo al entrenador, que cuenta con todo su arsenal para viajar a San Sebastián de los Reyes -con la excepción de Calle, baja por sanción- y que no quiere relajación. Así que cuando la entidad del rival pudiera no ayudar en la motivación de la plantilla, el efecto de las rotaciones, y la competitividad por entrar en las convocatorias mantiene el ánimo de la plantilla.
Hoy, en el Nuevo Matapiñonera, el Alba se encontrará a un Sanse con el puñal entre los dientes. Los problemas de plantilla, sobre todo en cuanto al escaso plantel de delanteros, permiten entrever un planteamiento de contención en los locales, que siguen esperando a Gazapo.
Moral altaOjo que los de Álvaro García lograron un empate en La Fuensanta cuando abandonaron su encierro y enfilaron, con la entrada de dos delanteros natos: Felipe Cortés y Felipe Moreno, la portería rival en el último tramo del encuentro.
Si los jugadores de Gómez se enredan en la tela de araña con los que su anfitrión pretenderá dormir el encuentro, la segunda mitad puede acarrear sufrimiento asegurado. Así pues, el Alba debe salir a matar el encuentro desde el principio, para poder proteger en el tramo final no sólo un resultado, sino a los jugadores de un esfuerzo excesivo en un campo irregular, en el que la mejor técnica queda compensada por un deslizamiento irregular del balón.
A la contraEl Sanse quiere quedarse en la categoría, y robar puntos ante rivales superiores sobre el papel forma parte del plan de salvación. Gómez sabe que la exigencia de fútbol directo y la conveniencia de matar pronto el encuentro puede acarrear peligrosas jugadas a la contra por parte del rival, que tiene buenos lanzadores en retaguardia para buscarles las espaldas a los centrales, previsiblemente Noguerol y Castillo, pues al central le retiraron la segunda amarilla del pasado domingo. No es por tanto un encuentro de trámite. El objetivo del ascenso es una realidad, pero para ello, los puntos de hoy son fundamentales. Que nadie espere un encuentro fácil.