Asegura que el objetivo es hacer del PSOE un partido integrador, no disgregado y reconoció que su decisión ha llegado "tras consultar el gran número de candidaturas existentes”.
El secretario general del PSOE de La Roda, Jesús Perea, no se presentará finalmente a las elecciones a la secretaría General del Partido Socialista de la provincia de Albacete tras constatar el gran número de candidaturas existentes. Cree firmemente que su propuesta contribuiría a aumentar el fraccionamiento de un partido necesitado de unidad y en el que es momento de cerrar heridas.
El objetivo – considera - debe ser promover una auténtica renovación en una organización que sigue mirando, con demasiada frecuencia, más hacia el interior de sí misma que hacia la sociedad y que sigue más condicionada por el debate entre pasado y presente que por encontrar su espacio para el futuro.
La prioridad en este momento, sostiene Jesús Perea, “es trabajar para que los albaceteños vean en el PSOE un partido integrador, que se esfuerza por evolucionar y adaptarse a un tiempo radicalmente distinto, en el que el fin fundamental ha de ser representar a personas antes que a territorios”. Cree asimismo que se han de desterrar comportamientos y formas de actuar que pueden y deben ser patrimonio de otras fuerzas políticas, pero que nunca deben identificarse con un socialismo en el que primen la ética, la responsabilidad y la voluntad de trabajar del lado de la gente.
Perea ha querido agradecer el apoyo recibido en las últimas semanas por militantes y agrupaciones de toda la provincia. Un apoyo que “por responsabilidad con la formación” pide ahora que se derive entre los candidatos para hacer del PSOE un partido fuerte y sin fisuras.
Congreso regionalPor último, y en relación al próximo congreso regional de los socialistas castellano-manchegos, Perea quiere reiterar todo su apoyo a Emiliano García Page como futuro secretario general regional, en la confianza de que bajo su mandato, el partido inicie una senda de renovación real en todos los ámbitos, porque lo exige una ciudadanía “a la que no podemos fallar y que espera de nosotros que seamos un baluarte activo en la defensa de la equidad entre las personas”.