La presidenta nacional de AFAMMER, Carmen Quintanilla, pedirá a los parlamentarios del mundo que se legisle para eliminar la discriminación de las mujeres rurales en el marco de la 56ª Sesión de la Comisión sobre la Condición de la Mujer de la ONU
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La presidenta nacional de AFAMMER, Carmen Quintanilla, asistirá entre el 26 de febrero y el 1 de marzo a la 56ª Sesión de la Comisión sobre la Condición de la Mujer de la ONU, que tendrá lugar en Nueva York y donde el 29 de febrero intervendrá para presentar un informe sobre la situación de las mujeres rurales en el mundo y el papel de los parlamentos para mejorar dicha situación.
Quintanilla, que ha presentado en rueda de prensa un resumen de su informe, ha destacado que la celebración de la IV Conferencia Mundial de las Mujeres celebrada en Beijing en 1995 “supuso un punto de inflexión, un antes y un después en la vida de las mujeres en general y de las mujeres rurales en particular pues a partir de ese momento las políticas de igualdad han dado pequeños pero importantes pasos en el mundo, aunque todavía no hayamos avanzado lo suficiente”.
De ahí que, según ha anunciado la presidenta nacional de AFAMMER (que también representará al Consejo de Europa como miembro de la Delegación Parlamentaria Española en dicho Consejo) su informe quiera “poner en valor el importante papel que juegan las mujeres rurales en el mundo y destacar la figura de los parlamentos a la hora de enfocar las políticas dirigidas a las mujeres rurales”.
Quintanilla ha señalado que para en la elaboración del informe se ha puesto de manifiesto, en primer lugar, “la ausencia de estadísticas específicas sobre mujer rural ya que los datos que hay están muy dispersos, no están bien determinados ni son comparables”. No obstante, a través de organismos como Eurostat, “sabemos que en Europa el 28,7% de los explotadores agrícolas son mujeres, que, por término medio, las explotaciones en manos de mujeres son un 40% inferiores en tamaño que las que son dirigidas por hombres y que más del 80% de las mujeres que viven en el medio rural son esposas colaboradoras o ayudantes”.
Dentro del informe que presentará ante la ONU, en la reunión promovida por la Unión Interparlamentaria y ONU-Mujeres, la presidenta nacional de AFAMMER ha destacado también que en las zonas rurales la tasa de desempleo es mucho más elevada que en las zonas urbanas y afecta más a las mujeres que a los hombres y que una proporción muy importante de las mujeres que trabajan en las explotaciones agrícolas tienen contratos temporales, ocasionales o a tiempo parcial y en numerosas ocasiones son víctimas de la economía sumergida.
Situación por paísesCarmen Quintanilla se ha referido a algunos de los países seleccionados para el informe. Entre ellos Bosnia-Herzegovina, un país “donde tan sólo un 35% de los asalariados son mujeres y donde se han vuelto a imponer actitudes tradicionales que relegan a las mujeres a las tareas domésticas, incluso a aquellas que antes del conflicto ocupaban responsabilidades profesionales”.
Como contrapunto, ha destacado la situación de las mujeres rurales en Finlandia, que representa el avance de los países del Norte de Europa en el camino de la igualdad y es un “claro exponente de país avanzado en materia de igualdad donde en 2003 se elaboró un Plan de Acción para las Mujeres Rurales y cuenta con diferentes medidas destinadas a mejorar la situación de las mujeres rurales dentro de la Estrategia de Desarrollo Rural 2007-2013”.
En cuanto a España se refiere, la presidenta nacional de AFAMMER ha subrayado que “en nuestro país viven 5 millones de mujeres rurales y tan sólo menos del 9% de las explotaciones agrarias están gestionadas por mujeres”. Asimismo, ha señalado que dentro de las mujeres que tienen derechos de propiedad sobre sus tierras, el 35% de ellas tienen más de 65 años; el 7,4% menos de 35 años y el 1,4% menos de 25, lo que “demuestra el claro envejecimiento de nuestro medio rural y el abandono por parte de las mujeres más jóvenes”.
No obstante, ha resaltado el número cada vez mayor de mujeres agricultoras que están apostando por la puesta en marcha de otras actividades empresariales innovadoras dentro del campo del turismo rural, la artesanía, la producción de alimentos biológicos, etc.
Sobre los retos más importantes conseguidos en España en los últimos años, Carmen Quintanilla, se ha referido a la Ley de Desarrollo Rural Sostenible, aprobada por unanimidad de todos los grupos en el Congreso y de la Ley de Titularidad Compartida.
RecomendacionesLa presidenta nacional de AFAMMER propondrá algunas recomendaciones. Entre ellas, “la apuesta por el empleo con el fin de que las mujeres rurales cuenten con una renta independiente que les permita ser libres y decidir sobre su vida; facilitar a las mujeres el derecho a la sucesión a la propiedad ya que hay lugares en los que las tierras siguen pasando a los herederos varones; que se garantice el acceso al crédito y otras financiaciones a las mujeres rurales; mejoras en la legislación de seguridad y salud ante la exposición de las mujeres a los plaguicidas; una mejora de los servicios de salud y maternidad; intensificar la lucha contra la violencia y la trata de seres humanos con fines de explotación sexual a las que están expuestas especialmente las mujeres rurales en situación de pobreza y seguir apostando por una Red Mundial de Mujeres Rurales que ponga en valor lo que es ser mujer rural en el siglo XXI.
Por último, ha señalado que pedirá a los parlamentarios que trabajen “por reforzar la legislación en cada uno de sus países de manera que podamos conseguir que desaparezca la discriminación de la vida de las mujeres rurales en el mundo desde la base de que las tradiciones no pueden vulnerar los derechos de las mujeres del medio rural”.