Martes, 15 mayo 2012
Incomprensible seguidismo
Marcar como favorita
Enviar por email
Blogs
Si no fuera por lo duro que es para el bienestar de las personas, no podríamos parar de reír ante el hipócrita discurso de los dirigentes del PP al analizar los PGE para 2012. Así, cuando el pasado ejercicio se congelaba alguna partida u otra tenía una leve disminución, estos mismos dirigentes ponían el grito en el cielo, llegando incluso a pedir públicamente la propia Cospedal que los diputados y senadores del PSOE votásemos en contra de esos Presupuestos de Zapatero; y ahora que suprimen partidas enteras y otras las recortan de forma bestial dicen que es “ajustar el presupuesto a las necesidades” y que “satisface todas las demandas de la Región”.
Nuestra Región, que en los últimos tiempos ha conseguido mejorar su realidad (AVE, autovías, abastecimientos, mejoras de las instalaciones sanitarias y educativas, más profesionales…), sigue teniendo una singularidad: casi 80.000 km2 para poco más de 2 millones de habitantes, por tanto, una población dispersa y además envejecida, de manera que un objetivo irrenunciable de anteriores Gobiernos socialistas era invertir (lo que el PP llama ahora “gastar”) para garantizar la igualdad de oportunidades de todos los ciudadanos y evitar el despoblamiento de nuestros pueblos, fijando población con esas infraestructuras que, lógicamente, no son rentables ni falta que hace, pues son prestaciones de servicios.
Dicho esto, no puedo entender el sometimiento de los dirigentes del PP que son de CLM, ya que están dejando que Rajoy y Cospedal, con parte de su Gobierno madrileño, desmonten lo conseguido en nuestra Región, a la vez que permiten que instalen el cementerio nuclear en Villar de Cañas e incluso puedan plantear reducir los Partidos Judiciales, de 31 existentes a 13 propuestos, con el daño que se haría a numerosas comarcas de CLM.
Es evidente que de ser dirigente político se pasa tarde o temprano, pero de ser castellano-manchego nunca, de manera que el incomprensible seguidismo a quien quiere destrozar nuestra Región seguro que se paga, aunque para entonces nada quedará.