Con el final de agosto se acabó el impás veraniego que el Gobierno dio a la polémica instalación de un ATC. La aproximación de plazos establecidos para decidirse por uno de los ocho candidato –entre ellos Villar de Cañas– que siguen en la carrera, ha pasado con creces y vuelve como asignatura pendiente con el inicio del nuevo curso político.
El enfrentamiento de posturas políticas y sociales generado con la convocatoria para el emplazamiento del Almacén Temporal Centralizado de residuos radioactivos no es precisamente la mejor baza electoral. La Comisión Interministerial puso como condición el consenso para decidir el emplazamiento, una premisa imposible de cumplir tal y como siguen estando las cosas. En cada uno de los municipios aspirantes a conseguir el ATC, su centro tecnológico asociado y los 12 millones de euros de compensación, hay ascuas para todas las sardinas. En medio, los duros enfrentamientos políticos entre las dos grandes fuerzas y la solución, incluir el debate en el paquete del Pacto de Estado de Energías.
Una medida que muchos temen que será un acuerdo más político que social. Así lo ponía de manifiesto María Andrés, portavoz de la Plataforma Contra el ATC en Cuenca.
Andrés avanzaba ayer a El DÍA que tras la dispersión estival de la plataforma la próxima semana se reunirán para iniciar nuevamente el trabajo conjunto. El primero, conocer con detalle cómo será ese paquete de negociaciones incluidas en el pacto y qué papel tendrá la sociedad en el mismo.
De momento están a la expectativa de recibir explicaciones de cómo será ese acuerdo, así como qué plazos y decisiones contempla para dar un resultado; en caso contrario no descartan hacer ruido . “Esperamos que nos tengan en cuenta y como tal nos informen, pero si en un breve plazo eso no ocurre, lógicamente tendremos que pedirlo de otra manera”.
Incertidumbre
La ubicación del ATC no vendrá sola, en el mismo paquete se incluye el futuro de las energías, un amplio debate en el que PSOE y PP deberán llegar a un acuerdo. Desde la plataforma conquense hoy tienen la confianza de contar con el apoyo del Gobierno regional para descartar esta región como destino del ATC, pero mantienen una seria incertidumbre sobre qué pasará con las negociaciones del pacto.