Sábado, 14 julio 2012

La derrota

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Blogs | Francisco Page 0 Comentarios

Cuando los golpes se repiten con tanta intensidad en el hígado, llega un momento en que no sabes dónde estás ni qué te ocurre. Tu cuerpo permanece ahí, tirado, mientras la mente huye por un tragaluz. En esta pelea no hay árbitro que pare el combate ni entrenador que tire la toalla. Cuando estás exhausto, medio muerto, llega Esperanza Aguirre a tu esquina, suelta una patochada, un brillante pensamiento flatulento, y tú, heroico, intentas ponerte de pie para insultarla gravemente; nada, imposible, la lona se llena de babas y de sangre coagulada. Luego te lo piensas mejor: «no se muevas, que parezca que estás muerto, así no te volverán a pegar»; estás equivocado, cuando los buitres huelen la carne macerada se congregan alrededor del no muerto y esperan a que la naturaleza haga su trabajo; lo que pasa después te lo imaginas: primero los ojos, luego las tripas; al final repelan los huesos; no te preocupes, el pelo ese tan bonito que te lavas con champú azul para que se te quede más blanco no se lo comerán, les da asco. Entre tanto, el vencedor del combate salta de alegría en el cuadrilátero mientras su nombre es coreado por el público: “Mari-ano”, repiten como si en ello les fuera el sueldo, y les va.

Aún no estás muerto, es verdad que tu vida pende de un hilo (de araña), pero todavía respiras, piensas, incluso puedes ver desde el suelo la sonrisa de la cerdita Peggy, el ladrido del calvo Wert. Eres un hombre, lo sabes. Ponte a cuatro patas: primero sube una rodilla, luego la otra; ya estás en cuclillas. Un último esfuerzo. Llegan los guardias, te rodean; el jefe del escuadrón coloca paternal la porra sobre tus hombros; cómo pesa. Intentas levantarte y de pronto sientes un agudo dolor junto al cuello; el calvo Montoro disfruta del espectáculo. Eres un enemigo del pueblo, canta el coro. No importa, tú ya estás de pie agarrado a las cuerdas, entonces los miras a los ojos, están en la primera fila, y les escupes una inmensa blasfemia sobre sus trajes de Armani.

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