Un grupo de vecinos de la calle Astrana Marín han decidido constituir la Asociación de Afectados “Parking Alfonso VIII” (ADAPA) para defender los intereses de los residentes y usuarios habituales de esta zona de la capital que consideran “gravemente” dañada por el retraso en la ejecución del aparcamiento subterráneo y de la rehabilitación del instituto Alfonso VIII.
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La Asociación, que ya ha comenzado a echar a andar, está abierta a todos los residentes de las calles aledañas, así como a aquellas personas que compraron plazas del aparcamiento y desconocen si las podrán disfrutar. Además cualquier otro vecino de Cuenca preocupado por la paralización del desarrollo de este proyecto se puede sumar a la iniciativa.
Según explica el presidente de ADAPA, José Andrés Cuevas, la iniciativa surge de la indignación de los vecinos al no encontrar soluciones en los políticos, ni del Ayuntamiento ni de la Junta de Comunidades. "Estamos cansados de que desde un partido y desde otro nos den largas porque continuamos en una calle cerrada que no tiene ni luz por las noches", remarca Cuevas que además incide en las dificultades que entraña para las personas con movilidad reducida o el traslado de enfermos el “blindaje” de la zona. Cabre recordar que la calle está cerrada al tráfico desde octubre de 2010 , es decir ya casi dos años, y las vallas de obra que sellan este espacio están instaladas desde hace cerca de 9 meses.
“Unos se pasan la pelota a otros pero no hay solución, es denigrante”, lamenta Cuevas que recuerda que además de las complicaciones para el tránsito rodado y la accesibilidad de los vecinos también las viviendas han sufrido las consecuencias de los trabajo.
ya que muchas de ellas presentan grietas y humedades.