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Viernes, 22 febrero 2013

No al cierre de Segóbriga

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Opinión | Enrique Gonzalves Gravioto. Profesor de Historia Antigua. UCLM 2 Comentarios
[Img #93585]La noticia del cierre dentro de unos días del Parque Arqueológico de Segóbriga constituye una catástrofe para la cultura y el turismo en Castilla-La Mancha. La imagen de marca de la región, ya muy en entredicho con todo tipo de recortes y noticias nada positivas, queda afectada por una decisión profundamente errónea. Se trata de un punto más en la cadena de aplicación del desmontaje de un Estado desarrollado para su auto-devaluación y retroceso a situaciones de hace varias décadas. En lo que respecta a la cultura, y en la parte concreta que corresponde a arqueología, el cierre de los campos arqueológicos, para ser justos ya iniciado por la administración anterior, el estado calamitoso de buena parte de los Museos de Castilla-La Mancha, de los que son unos magníficos ejemplos los de Cuenca o Ciudad Real, la clausura de los restantes Parques Arqueológicos a la que ahora se suma Segobriga.
El modelo de los Parques Arqueológicos en la región, se les llamara así o no, tenía su sentido: la existencia de un conjunto monumental antiguo o medieval, uno por provincia como reparto político, que pudiera atraer visitantes. Desde que a comienzos del siglo XX Arthur Evans planteara en la isla de Creta, en Cnossos, el primer conjunto de unas similares características el modelo de atracción del turismo cultural se ha ido extendiendo, intentando incluir los contenidos del patrimonio arqueológico en el turismo “de masas”. Pero los Parques Arqueológicos, se les llame así o de otra forma, son naturalmente costosos. Cuatro piedras, una sobre otra, formando hileras de muros, por muy fascinantes que sean para los estudiosos, no son atractivas para el gran público. Este era el problema que de salida tenían los parques arqueológicos en cuatro de las provincias: que exigían unos presupuestos para su re-monumentalización que excedían de las posibilidades.

SEGÓBRIGA ES ÚNICA
Por el contrario Segóbriga tenía otras condiciones. La existencia bien reconocible de sus dos grandes edificios de espectáculos, teatro y anfiteatro, es lo suficientemente potente como para atraer la atención desde los niños a los ancianos, desde los especialistas a los poco estudiados. A ello se unía otro factor de importancia como es la relativa cercanía a Madrid, que permitía la visita de un simple día de las familias. Todo ello explica el que los dos grandes edificios públicos de espectáculos hayan pasado a constituir, junto a los molinos del Quijote, o el Tajo a su paso por Toledo, un icono de la región. Y además de ello, un elemento que fijaba C-LM en el mapa cultural, que permitía destacar que no sólo con los visigodos y su capital regia, sino que la región había tenido una importante romanización. Por estas razones, Segóbriga ha destacado ampliamente sobre todos los demas conjuntos, con un número muy superior de visitantes cifrado en muchas decenas de miles.  
Y junto a todo ello, el terreno de la investigación, de la reconstrucción del pasado. La conversión en Parque permitió a Segóbriga no sólo auspiciar reuniones científicas, o la construcción de su centro de exposición y recepción de visitantes, sino sobre todo desarrollar una serie de excavaciones arqueológicas de una importancia trascendental y que hubieran resultado imposibles sin ello. En este tiempo se ha descubierto el tercer y gran edificio de espectáculos, el circo, se ha puesto al descubierto el maravilloso foro romano, con sus instalaciones públicas anexas, se han recuperado esculturas y togados, se ha aportado una maravillosa colección epigráfica que muestra la extraordinaria importancia de las elites locales en relación con Roma, y el deseo de miembros del gobierno romano por ejercer el patronazgo de la ciudad. La publicación científica de todos estos hallazgos ha puesto en el mapa internacional a la ciudad romana de Segobriga y a C-LM. Primero el cierre de las excavaciones, la última se realizó en el año 2010, y ahora el propio cierre del Parque Arqueológico, se vista como se quiera, constituyen una noticia penosa para la imagen de C-LM.

LA COMARCA, AFECTADA
Por estas y otras muchas razones, en lo social- ¿no tiene nada qué decir la sociedad conquense al respecto?- y en lo cultural, incluso también a medio plazo en lo económico, la decisión del cierre de Segobriga es catastrófica, y naturalmente lo detectará con claridad la propia comarca en la que se encuentra. Este cierre va acompañado de la decisión del despido de quien ha sido con eficacia su directora durante más de década y media, una prestigiosa profesional e investigadora que ha participado en la internacionalización de Segóbriga. Se reviste de cierre “temporal”, como imprescindible (?) para conseguir lo que se declara: la futura gestión privada del campo arqueológico. Permítaseme indicar, aunque es de lo que menos entiendo, que me parece un sinsentido. Segobriga no es Port Aventura, ni puede ni debe serlo. Desde el punto de vista estrictamente económico, Segóbriga no puede ser en sí mismo rentable, no puede mantenerse del cobro de las entradas y objetos, situación similar a la del 90% de los bienes culturales de España. Bajo un sofisma entusiasta de la privatización se plantea un simple disparate.
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2 Comentarios
Fecha: Sábado, 23 febrero 2013 a las 13:25
Para los que vivimos la historia como el alma de un pueblo, el cierre de Segóbriga y su puesta en manos privadas, es una mala noticia. Segóbriga no es sólo la visita que pueda hacer el turista ocasional, es “marca”, “imagen”, y sobre todo futuro. Puede parecer un contrasentido, pero todo el mundo sabe que gran parte del triunfo profesional y personal está en la autoestima, y Segóbriga da ese plus de autestima a una provincia que necesita en estos momentos muchos ánimos. Pero además, es un yacimiento extraordinario de la Historia (con mayúsculas ) conquense y nacional, que puede decirnos mucho de lo que fuimos. ¿Por qué no se hace un Consorcio, como hay en Mérida, que organiza la “comercialización” de los yacimientos romanos y financia las excavaciones ? Una empresa privada sólo verá en los restos romanos un producto al que sacarle un beneficio económico, la supeditación de los resultados económicos a los históricos, en la invención de algunos restos arqueológicos ha producido en algunos casos unos efectos irreversibles privándonos de conocer páginas de nuestro pasado. Si Titus Manlius el Segobrigense cuya lápida se encuentra en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, levantara la cabeza, es posible, que se volviera a morir.
Fecha: Sábado, 23 febrero 2013 a las 12:19
Para los que vivimos la historia como el alma de un pueblo, el cierre de Segóbriga y su puesta en manos privadas, es una mala noticia. Segóbriga no es sólo la visita que pueda hacer el turista ocasional, es “marca”, “imagen”, y sobre todo futuro. Puede parecer un contrasentido, pero todo el mundo sabe que gran parte del triunfo profesional y personal está en la autoestima, y Segóbriga da ese plus de autestima a una provincia que necesita en estos momentos muchos ánimos. Pero además, es un yacimiento extraordinario de la Historia (con mayúsculas ) conquense y nacional, que puede decirnos mucho de lo que fuimos. ¿Por qué no se hace un Consorcio, como hay en Mérida, que organiza la “comercialización” de los yacimientos romanos y financia las excavaciones ? Una empresa privada sólo verá en los restos romanos un producto al que sacarle un beneficio económico, la supeditación de los resultados económicos a los históricos, en la invención de algunos restos arqueológicos ha producido en algunos casos unos efectos irreversibles privándonos de conocer páginas de nuestro pasado. Si Titus Manlius el Segobrigense cuya lápida se encuentra en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, levantara la cabeza, es posible, que se volviera a morir. Clave ; Cuenca

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