En 1980 se llevó a cabo una restauración con la colocación de verjas en la entrada y lateral. La aparición de tumbas en la calle Guerra Campos ha propiciado la definitiva actuación.
El Consorcio de la Ciudad de Cuenca aprobó el pasado 6 de octubre el proyecto de musealización de las ruinas de la antigua iglesia de San Pantaleón, situada en paralelo a la calle Guerra Campos, con su arco ojival de entrada que da a la calle de San Pedro y el lienzo de pared exterior que da a la Ronda de Julián Romero. Este proyecto al que tendrá que dar el visto bueno la Comisión de Patrimonio incluirá la pavimentación de toda la plaza en sí y la demolición del muro y la reja, construido hace treinta años, que separa la iglesia con la calle paralela en la que aparecieron varias tumbas el pasado año, con ocasión de las obras de rehabilitación de la Ronda de Julián Romero.
No cabe duda de que la mejor solución ante los hallazgos de estos enterramientos en la calle Guerra Campos y para darle un mayor valor añadido a las ruinas que encierran tanta historia, se halla dado con la clave de musealizar todo el entorno de San Pantaleón, incluida una de sus tumbas, y la instalación de paneles y carteles informativos.
Esta primitiva iglesia de San Pantaleón, que puede ser la más antigua de Cuenca junto a la de San Pedro, aunque Muñoz y Soliva cita el nombre de la ermita de San Juan de Letrán, de los caballeros Templarios, como si tal fuese este pequeño recinto de San Pantaleón, tan cercano a la Catedral y no lejano de San Pedro.
Bien cultural desde 1992
Tras muchos años de olvido y abandono, y tras las obras de mejora de la Ronda de Julián Romero, abriendo calles y haciendo desaparece corrales, le llegó el turno en 1980 a estas ruinas de San Pantaleón en las que la Comisión de Patrimonio autorizó que se levantase un muro con reja y otra fuese colocada en la puerta principal, para proteger la zona. Con ocasión de estas obras, en una breve nota gráfica se leía en “Diario de Cenca” del 6 de septiembre: “La antigua iglesia de San Pantaleón –en ruinas- va tomando forma, lentamente. Como es lógico, la reconstrucción total resulta imposible, puesto que los escasos restos disponibles no permiten obra de tan envergadura. Pero ya es importante que se haya limpiado el recinto y consolidado algunas partes, a lo que ahora hay que unir estas rejas que tanto al frente como al lateral están sirviendo para cambiar por completo este rincón que tan triste aspecto ofrecía”.
Con ese mejor aspecto de la antigua iglesia de San Pantaleón, la Dirección General de Cultura de la JCCM iniciaba el 16 de mayo el expediente para la declaración de las ruinas de San Pantaleón como Bien de Interés Cultural con la categoría de monumento, y así en un Decreto del 19 de febrero de 1992 la Consejería de Cultura declaraba BIC a estas ruinas que se ponían en valor.
En la descripción histórica-artística de la Declaración se cita que “la iglesia de San Pantaleón tiene una planta sensiblemente rectangular, cuyas medidas tomadas en el interior de la nave son 19,80 m. de largo, 5,43 de ancho en la cabecera y 6,20 m. en los pies del templo. De una sola nave, su ábside es plano en fábrica de mampostería y con una pequeña y sencilla ventana, románica, abocinada, situada en la parte más alta del testero. En uno de sus laterales se puede observar el arranque de la bóveda de medio cañón que cubría el presbiterio; precisamente en esta zona se observa bien la técnica constructiva, típicamente bizantina, de mortero aligerado con grandes trozos de cerámica”.
La estatua de federico
Durante todos estos años, las ruinas de San Pantaleón han sido objeto de numerosas visitas por el cuidado de todo su entorno ajardinado, en el que desde hace una década fue colocada la estatua de Federico Muelas, obra de Javier Barrios, que en 1984 se había colocado inicialmente en la plazoleta de Cecilio Albendea. Desde este lugar, la mirada de Federico hacia la calle de San Pedro es una especie de mirada a la Cuenca que quiso. Dentro de unos meses, con la musealización que se piensa realizar, San Pantaleón será una pequeña joya del pasado...
Obras de cerramiento con reja en 1980
Hace treinta años el estado de las ruinas de San Pantaleón era muy preocupante por su estado de abandono, de ahí que el Ayuntamiento decidiese encomendar una actuación para protegerlas y mantener el entorno con el debido decoro. Así, durante los meses de agosto y septiembre se llevó a cabo la restauración del solar y el cerramiento de la antigua iglesia, levantando una pared con reja. Las fotos corresponden a esas obras.
Decreto de la Junta de 19 de febrero de 1992
“De la pequeña nave central sólo quedan unas pilastras cuadradas, sobre las que se apoyan los estribos de dos arcos de medio punto. Es posible que esta arquería se hiciera mucho más tarde para comunicar la nave central con otra más estrecha que ocuparía lo que es hoy el callejón (calle Guerra Campos) entre las calles de Ronda Julián Romero y San Pedro.
De la fachada principal sólo queda lo que era su arco de entrada. Arco ojival, abocinado, del que restan el arranque de sus arquivoltas, era del siglo XII”, publicaba el DOCM.
“Hay que destacar uno de los capiteles de sus jambas, milagrosamente conservado, con una clara simbología templaria. Se trata de la representación de un jinete alanceando un dragón, alusión al neófito en el momento de su iniciación por medio de la cábala, sobre una cabeza invertida de cuya noca brotan unas cuerdas o enredaderas”. “Originariamente se trataría de una pequeña iglesia de nave única, cubierta con tejado a dos aguas, fachada principal reforzada con contrafuertes y arco abocinado de entrada. La nave tendría dos tramos cubiertos con bóvedas nervadas o por artesonado y su ábside rectangular se cerraría con bóveda de cañón apuntado tras un arco triunfal”.
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