Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Martes, 26 julio 2016

La maldición de las librerías

Marcar como favorita Enviar por email
BLOGS | eldiadigital.es 0 Comentarios

He notado últimamente –un último que viene ya de años- cómo las librerías han perdido ese rondón de ilustración y de sabia epistemología. Quiero decir que hoy cuando entras en ese cementerio caballuno que es una librería a la hora de solicitar una novela, un poemario, un ensayo filosófico, una biografía, un libro de arte que recientemente se hayan publicado nos encontramos ante la sorpresa que no está ni en las estanterías ni el stock del almacén de dichos locales.

 

Ocurre que los libreros no quieren apostar por la novedad, puesto que ello supone una elegía de dinero, de comercialización inmediata, de naufragio en el mar del Helesponto. Ahora todo funciona al través de las distribuidoras, que son las que archivan los títulos y la paginación de los incunables –todo libro recién editado es un incunable en la Galaxia Gutemberg.

 

Por ejemplo, mis libros, recién salidos del horno y del orco de la edición, no llegan a desfilar, cual ejércitos mayúsculos e idílicos, en ese mundo oscurecido y como ocultado hacia el público que es una librería, pues que ahora todo se solicita mediante fichas acalambradas en la computadora, en la cual se revisa y se desviste si el libro en cuestión se haya en una editorial domiciliada por ese capítulo abnegado que es la distribución. El otro día leí un artículo de Juan José Millás que iba en la misma dirección que este que ahora mismo yo estoy escribiendo para que vuestras mercedes se den cuenta del estado oligofrénico en que se haya este laberinto de las aceitunas que es la literatura.

 

En estos momentos conseguir un libro de rabiosa actualidad es tan difícil como meter a un dinosaurio en un Mercedes Benz. Y es que ocurre que pueden pasar semanas, incluso meses desde que se solicita el libro hasta que llega a las manos ya sucias del lector, el cual es un espectador más de esta maldición surgida por los entremeses de la política, la cultura y la democracia.

 

Hoy en día es más fácil –según Millás- obtener un medicamento en la farmacia que no un libro en ese averno en que se ha convertido la mercadería de los libros. Hay en todo ello un piano en crisis que suena desafinado. Además el mundo tecnológico es otra de las causas que el libro en papel –el que huele a roble o a eucaliptus- haya fenecido frente a esas máquinas digitales que son los e-books o Amazon. La gente, el personal prefiere bajarse de internet la leyenda de la literatura –en un libro digital caben cien novelas, además de la Vulgata– que entrar en un librería donde sabe a injusto precio –los libros son tan caros como un traje de torero- que no va a encontrar lo que busca, pues las estanterías son invisibilidades en derredor de lo actual, a no ser que se trate de un best-seller, que es el único soldado tracio o espartano que persiste en el trigo y en el combate de la subliteratura.

 

Antañazo, allá en mi juventud anarca y ebria, cuando entrabas en una librería o te encontrabas con el libro nativitatem como de estraperlo  o la profesionalidad del librero te lo pedía de inmediato siendo la tardanza de la llegada de esos pergaminos cosidos de modernidad y contracultura cosa como máximo de tres o cuatro días.

 

La digitalización y la crisis económica occidental han evolucionado hacia la maldición o la destrucción de ese sueño diurno y máscaras del héroe que hoy en día es la literatura, y por extensión, la cultura.

 

Huelo un analfabetismo de sociedades ortográficas de aquí a un tiempo en que una librería sea sólo la alfombra de un museo en ruinas.

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
eldiadigital.es
eldiadigital.es • POLÍTICA DE PRIVACIDAD Y COOKIESAVISO LEGAL Mapa del sitio
© 2018 • 2010 Todos los derechos reservados. Información de agencias: Europa Press
Powered by FolioePress