Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Jueves, 25 agosto 2016

La corrupción y la honradez

Marcar como favorita Enviar por email
0 Comentarios

Sr. Director

Se veía venir. Los profetas, que no eran profetas, comenzaron a tartamudear: “Corrupción, corrupto, honradez, honrado”. Conceptos todos ellos utilizados como “argumentos ad hominem”, es decir, contra alguien a quien “per se” se quiere condenar.


 Siglo XXI, agosto 2016, el G2 (PP y C’s) pronostica un cambio de tendencia e intenta la modificación del concepto CORRUPCIÓN: “Corrupción política”. La HONRADEZ, cualidad humana que enriquece la convivencia, pasa a segundo plano, convirtiendo la política en moralidades “ad hominen”.


De moralistas está llena la historia… De las normas morales de los moralistas está lleno el infierno… De los juicios moralistas, adiestrados, está llena la Santa Inquisición. Recuerden los modernos profetas, redentores sin corona de espinas, que la Santa Inquisición fue, “mutatis mutandis”, el sistema fácil y bien pagado de condenar todo aquello que ellos, jueces a dedo, no comprendían.


La Real Academia de la Lengua recibirá el correspondiente comunicado. A partir de ya, la corrupción será política, simplemente política, cuando cualquier voz inquisitorial levante la mano y señale a la víctima.
La hipocresía política, que entre elegir “cambiar de barco” o “lanzar al mar al capitán”, prefiere esto último porque el barco (la economía empresarial) les mataría de hambre.


El nuevo concepto de “corrupción política” convierte en culpable al que pide y absuelve al que da o lo que es lo mismo se sirve del donante para defenestrar al receptor.


A partir de ahora, según el G2, robar tendrá dos categorías: la POLÍTICA y la PERSONAL. La riqueza injustificada será condenada si es política, si es personal puede seguir en los estrados de cualquier parlamento.


La HONRADEZ ha desaparecido del vocabulario político. A partir de ya la honradez se exigirá a la juventud emprendedora, a los políticos sólo se les pedirá presentar un curriculum de “NO CORRUPCIÓN POLÍTICA”…


Dios creo un mundo donde la HONRADEZ PERSONAL y la INTEGRIDAD MORAL deberían ser los cimientos para su desarrollo. Vino el G2 y, endiosado, creo la CORRUPCIÓN política…


¡Vaya semanita de trabajo! o ¡de partida de póker!


Ángel Alonso Pachón
 

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
eldiadigital.es
eldiadigital.es • POLÍTICA DE PRIVACIDAD Y COOKIESAVISO LEGAL Mapa del sitio
© 2018 • 2010 Todos los derechos reservados. Información de agencias: Europa Press
Powered by FolioePress