Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Lunes, 24 octubre 2016

Otoño y cerdos

Marcar como favorita Enviar por email
BLOGS | eldiadigital.es 0 Comentarios

Después de todo no estoy tan enfadado como me imaginaba. No creas que apruebo con la maniobra de la madre putativa y el cabo chusquero. En otro tiempo habría blasfemado más contra ellos (cuatro en total según mis cuentas); hoy, no. Miro por la ventana y veo cómo llueve, con qué mansedumbre caen las hojas de los árboles. Tengo un poco de frío, pero no demasiado. No estoy tan enfadado como creía. Oigo jazz, es lo único que me calma. No puedo soportar a los «contertulios», su excelsa sabiduría, el hablar atropellado. Estoy solo; más vale solo…

 

A veces escribo de cosas, de cosas; o no, y me tiro a lo largo para perder el tiempo meditando. No sé qué es meditar, pero alguien me ha dicho que se trata de no juzgar, de ver la vida como si fuera una peli cansina hablada en extranjero. Ya te he dicho que llueve en el campo. Tengo que cortar la hierba; ¿y si meto una oveja? Aún quedan dos o tres higos que no se han comido los pájaros; ya lo sé, aquí es que maduran muy tarde, en octubre.

 

No hay hongos ni vergüenza. Sinvergüenzas. Y la Susana es la peor. ¿O no? No tiene entidad para abordar en solitario la tarea de la traición; son cuatro o cinco. Cuatro, como los cuatro santos coronados; escondidos tras la doña se han confabulado contra Cataluña, contra España; los hombres rústicos son así, no entienden el mundo y su interpretación es tan escasa como su talento. Hablan y hablan. Imagino al general maniobrero como una pesadilla real, auténtica, impune.

 

Cae la noche. En breve, la oscuridad vencerá a la luz. Es el signo de noviembre. Paso a paso la cueva de Platón impondrá su costumbre; pero no sufras, en el solsticio de invierno refulgirá la luz creciente. Amigo, amigos, ánimo y alcemos las copas porque seguimos íntegros y vivos. El desleal se muestra ufano, convencido de haber salvado al mundo. Amigos, amigas, un buen vaso de vino manchego, un suspiro contenido y a empezar otra vez. El once de noviembre se acerca como metáfora de futuro.

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
eldiadigital.es
eldiadigital.es • LSSIAVISO LEGAL Mapa del sitio
© 2018 • 2010 Todos los derechos reservados. Información de agencias: Europa Press
Powered by FolioePress