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Domingo, 12 marzo 2017

Escribir un cuadro

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BLOGS | Fermín Gassol Peco 0 Comentarios

Les diré que escribir sobre uno mismo ni me gusta, ni está bien. Sin embargo por una vez y sin que sirva de precedente hoy lo hago como pura “caridad” hacia mi persona, pensando en el mañana, cuando las neuronas que mueven mi cerebro no se encuentran tan activas como ahora. Así podré recordar como “escribía” los cuadros; cuando dentro de algunos años, si vivo, intente recordar cuál era el proceso que seguía para “pintar un artículo”; esta frase tan escueta me lo recordará más fácilmente.

 

Como en cualquier obra que se pretende realizar lo primero que ha de surgir es el motivo, la idea fundamental de lo que se quiere plasmar y el “colorido” que se desea trasmitir. Después se ha de pensar en el tamaño de la obra, en sus dimensiones, trazando las pinceladas fundamentales para acabar rellenando y dando forma a esa estructura. Sucede muy a menudo que teniendo el cuadro esbozado o escrito a medias aparecen otras figuras oportunas que o bien realzan, sustituyen a otras o redondean la obra.

 

No suelo “escribir un cuadro” de una tacada, salvo en raras excepciones y cuando el tema elegido no es extenso y está muy definido; lejos de eso suelo retocar varias veces lo “dibujado”. Normalmente descargo sobre el papel el comienzo de una parte de la idea central como si de un trazo se tratara y ahí lo dejo. Pasado un tiempo vuelvo a leer lo plasmado y sobre ese trazo prosigo con otros…y así sucesivamente hasta llegar al final que es la parte más difícil y que más veces retoco o cambio.

 

Pasado un tiempo leo de nuevo el cuatro y es el momento de  limar las imperfecciones o desviaciones en la expresión de la idea o borrar algún elemento que se ha quedado como extraño o desequilibrante. A la mañana siguiente, temprano, que es el momento en que la mente está descansada vuelvo a “leer el cuadro” y es cuando vuelven a aparecer otras incorrecciones más finas y que no había descubierto el día anterior. Es entonces cuando acabo de “escribir el cuadro”. Por ejemplo este mismo, lo comencé a escribir ayer día 11 y siendo las 9,35 de esta mañana, lo he terminado.

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