Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Sábado, 22 julio 2017

Regeneracion moral y servicio de la Iglesia

Marcar como favorita Enviar por email
BLOGS | ELDIAdigital 0 Comentarios

El  cardenal  arzobispo  de  Valladolid y Presidente de la CEE de España, ha escrito una pastoral, titulada “Reconciliar” sobre la reconciliación en todas las esferas de la pastoral y de la vida personal y social, a propósito de las 96 piezas de Las Edades  del Hombre, expuestas en tres templos  de Cuellar (Segovia) son piezas desde el s XIII al XXI, de iglesias de estilo mudéjar: de culto  cristiano y estética  islámica; proceden de muchos templos y hay hasta  un greco de Cuenca: la Oración en el Huerto. Pero lo más importante es el llamar  a la  regeneración  moral, que España necesita y el servicio que la Iglesia debe prestar. Observando la realidad española, las  noticias son muchas, entristecedoras y oprimentes sobre la corrupción, gangrena  de la confianza entre  los ciudadanos y  la sociedad,  causada por quienes sin miramientos provocan  desde el poder,   una comprensible irritación y escándalo, con incitación y clima para salidas falsas, contra la justicia, la solidaridad  y el bien común. En tal situación, es  llamada a una purificación de la vida social, que empieza con el reconocimiento de los abusos y pedir disculpas por ellos, cambiando las leyes si es necesario, insuficientes si falta  la formación moral en  la conciencia, que se clarifica y fortalece con los mandamientos de Dios, necesarios para  un comportamiento ético  digno del hombre. Y esto se concreta con ejemplos: es pecado abandonar a los padres, el adulterio, el engaño, la infidelidad,  la  equivocación,  propias de la debilidad humana; y otra cosa es el orgullo, la mentira y la apropiación indebida que daña a otros y al bien común de  la sociedad.

 


Por esto, nuestra sociedad  reclama una regeneración ética y moral; nos urge encontrar dirigentes morales creíbles, coherentes y aprendiendo de la historia y de la Transición, donde el diálogo impulsó a buscar unidos la justicia y la paz. Y la Iglesia doy quiere prestar su colaboración, en busca de la concordia y el bien común. Hecerlo corresponde  a su identidad  y misión “encaminar a la salvación y ayuda a ordenar las cosas temporales  según el querer  de Dos” En este empeño hay tres quehaceres  que son prioritarios en la Iglesia hacia fuera 1)libertad, respeto e independencia de las ciencias.2) Servir a la caridad respondiendo desde la fe a las situaciones sociales de marginalidad. 3) Y trabajar en la defensa  de los padres en la elección para la educación de sus hijos. En el quehacer  dentro de la Iglesia, ebe fortalecer la identidad y la comunión internas; potenciar la pastoral juvenil, vocacional, familiar y aprovechar la piedad popular, como cauces e instrumentos aptos para la evangelización y cercanía a los alejados. Nada es ajeno a la Iglesia. La corrupción y la incomunicación política, tampoco son ajenas a la Iglesia. La corrupción es corrosiva, tentadora y contagiosa La incomunicación (encerrarse) es desalentadora y estéril. Ambas solamente pueden superarse por una regeneración moral que urge y no admite  espera.
    

 

Es esencial  la regeneración moral del ser humano y de la sociedad en España, salir del suicidio demográfico que nos amenaza, donde lo económico, el ganar y el bienestar, predominan sobre la familia y el trabajo que lo posibilitan, imprescindibles para la formación de las personas  Hay que afirmar el significado de la familia y la persona, valores supremos, sobre lo material y la eternidad  de los hijos. Vivimos  un neopaganismo que ha endiosa  lo económico y el placer, ídolos a los que se sacrifica todo. Exaltamos la libertad sin  relación con la verdad y el bien; y confiamos que la ciencia y la tecnología suplanten al trabajo; pero las necesidades humanas son las nos mueven a trabajar, un mundo ocioso nos impide ser y crecer, que son valores humanos esenciales, según el plan de Dios. La familia, escuela de educación y socialización, está reducida a una institución que  se rompe libremente, cuando es imprescindible para la persona y para  el bien común, una contradicción, superable con ayuda de la Iglesia

 

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
eldiadigital.es
eldiadigital.es • POLÍTICA DE PRIVACIDAD Y COOKIESAVISO LEGAL Mapa del sitio
© 2018 • 2010 Todos los derechos reservados. Información de agencias: Europa Press
Powered by FolioePress