Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Jueves, 8 febrero 2018

Del cerdo me gusta hasta los andares, pero de lejos

Marcar como favorita Enviar por email
BLOGS | ELDIAdigital 3 Comentarios

En innumerables ocasiones se ha elogiado las virtudes del cerdo del que se dice que se aprovecha todo, y doy fe de ello. En mi memoria guardaré toda la vida los entrañables recuerdos que desde mi más tierna infancia me acompañan de los días de matanza. Días en los que no hacía falta que me despertar mi madre, lo hacía la impaciencia. Reuniones familiares en torno a una labor que además de proporcionar comida para todo el año estrechaba los lazos familiares y de amistad.

 

 

Durante muchos años mis padres criaron sus propios cerdos en el corral aledaño la casa. Ahora la matanza se sigue repitiendo pero comprando la canal en la carnicería. Sin darnos cuenta el cerdo se ha ido alejando de nuestras vidas y hoy se cuentan con los dedos de una mano las personas que en mi entrañable pueblo siguen criando sus propios guarros. 

 

Me cuesta comprender cómo en un animal con tantas virtudes ha triunfado la parte peyorativa de su ser asimilándolo a falta de higiene y malos olores. Tan sibaritas nos hemos vuelto que ya no toleramos su presencia en nuestros pueblos, de las ciudades no hablamos, pero esa pulcritud se está recubriendo de una capa de cinismo que apesta más que el propio animal. 

 

Llevamos meses asistiendo a las quejas por la implantación de granjas porcinas en distintos puntos de la geografía regional. Se crean incluso plataformas para impedir su proliferación en nuestros campos. Ahora es más fácil crear una plataforma que romper un huevo con un martillo. Un debate que en muchas ocasiones llega a silenciar otro mucho más importante que es la despoblación de nuestros pueblos. 

 

Entre los argumentos que escucho hay para todos los gustos. Medioambientales como decir que estas granjas contaminan. Y pienso que esas mismas voces son las que proponen eliminar o reducir el uso de nitratos y abonos artificiales en la agricultura. Argumentos sanitarios que tienen que ver con los malos olores. Pero no se dice nada de que si no se instalan aquí terminaremos comiendo carne de países donde sí que no hay garantías sanitarias. Denuncian algunos las condiciones de los animales en las granjas como si por el hecho de que no existieran granjas los cerdos pasearían alegremente por el campo hasta que tras una vejez digna se dirigieran solos a los mataderos donde no se sacrificarían, se les daría un final digno.

 

Pero el argumento que más me inquieta es el que tiene que ver con el turismo. Dicen, en voz muy alta, que nadie va a hacer turismo a un lugar que huela mal por haber granjas de cerdos. Como si estas olieran peor que la mayoría de las ciudades. A ellos les pregunto, ¿querrá alguien hacer turismo en una zona donde no existan bares, restaurantes o los servicios más elementales? Porque para mantenerlo lo que se necesita es gente y ésta a su vez precisa de un trabajo que le permita sostener a su familia. 

 

En demasiadas ocasiones se abusa del motor económico que supone el turismo y de los millones que mueve cada año sin analizar la realidad de dónde se mueve, y sobre todo, dónde se queda ese dinero. El turismo puede ser un factor que impulse pero no es la solución mágica. No podemos seguir engañándonos pensando que vamos a vivir todos en el campo de las casas rurales. 

 

Si queremos un campo vivo necesitamos trabajo de verdad. Si lo que queremos es naturaleza para que se paseen por ella con sus todoterrenos los 'señoritos de ciudad' entonces sigamos rechazando las oportunidades de empleo que se nos presentan. Otros seguro que no las desaprovecharán. 

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
3 Comentarios
Luis Vicente Cano Arribas
Fecha: Domingo, 18 febrero 2018 a las 14:14
Los turistas, los verdes,... vendrán al pueblo, pedirán una de jamón, con olor a Olevera y agridulce como en los restaurantes chinos... ¡¡ha donde hemos llegado!! El cerdo que ha curado más que la pelicilina.
Pepe Grilo
Fecha: Sábado, 17 febrero 2018 a las 17:23
Rancio discurso que alude a fáciles engaños como hacer el paralelo entre el cerdito de casa, alimentado con cariño por la familia y los miles hacinados, de dudosa alimentación. Para el son irrelevantes el bienestar de la gente (sin olores nauseabundos), la protección del medio ambiente y el tan manido turismo.. La única cuestión que me queda por resolver es si tan elemental articulista defiende los intereses del PP o del PSOE: Ambos son el mismo.
Estrella
Fecha: Jueves, 15 febrero 2018 a las 10:19
Cuanta razón D. Guijarro

eldiadigital.es
eldiadigital.es • POLÍTICA DE PRIVACIDAD Y COOKIESAVISO LEGAL Mapa del sitio
© 2018 • 2010 Todos los derechos reservados. Información de agencias: Europa Press
Powered by FolioePress