Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Sábado, 17 marzo 2018

LA CONSTITUCIÓN “ALEGRIA DEL EVANGELIO” (Vicente Langreo)

Marcar como favorita Enviar por email
BLOGS | ELDIAdigital 0 Comentarios

 

Si el 2017 el Papa Francisco publicó una encíclica sobre los efectos de la proclamación del Evangelio, parecida a otra  anterior “El Esplendor de la verdad” de Benedicto XVI, dirigidas a todos los fieles católicos; ahora la Constitución Apostólica “Alegría del Evangelio,”es un mandato para todos, especialmente a quienes se dedican al estudio, la enseñanza y la predicación en el momento actual .El gozo de la verdad consiste en la respuesta a esa búsqueda que ofrece a todos  “la luz de  Dios” según  “Las  confesiones” de San Agustín. El documento “La Constitución Apostólica sobre el gozo del Evangelio”(2018) – fundamentado en el Vaticano II, en el Decreto Optatam totius (1965) y Sapientia cristiana del 1979 – responde a la necesidad de mostrar al hombre el propio hombre y descubrir la grandeza de la vocación cristina,  que exige actualizar los  estudios eclesiásticos que  el Espíritu Santo, a través de los siglos ha derramado en el Pueblo de Dios, para que se catalicen y disciernan, según los signos de los tiempos y las culturas, para una evangelización eficaz. Urge actualizar, revisar y superar este divorcio entre teología y pastoral, entre fe y vida, uno de los fines del Vaticano II.

 


  La Constitución trata de “una renovación de los estudios eclesiásticos, hacia la trasformación misionera de la Iglesia “en salida;”como reforma para la constitución de una especie de laboratorio cultural providencial, en el que la Iglesia  se ejercita en la interpretación de la constante trasformación de la realidad, que brota del acontecimiento de Jesucristo, que se alimenta de los dones de la Sabiduría y de la Ciencia. El Papa se pregunta sobre los criterios fundamentales con vistas a una renovación y  relanzamiento de la renovación de los estudios eclesiásticos,  para una  Iglesia en salida Misionera. Y a continuación señala cuatro criterios fundamentales:“la contemplación e introducción espiritual, intelectual y existencial  en el corazón del kerigma:  la siempre fascinante y nueva buena noticia  del Evangelio de Jesús”; el diálogo a todos los niveles, no como una actitud  táctica, sino como exigencia intrínseca para experimentar comunitariamente la alegría de la verdad y profundizar en su significado y sus implicaciones prácticas.

 


 El camino y la trans-disciplinariedad, ejercidas con  sabiduría y creatividad, a la luz de la Revelación, y la necesidad  urgente de crear “redes” de instituciones distintas, que en cualquier parte del mundo cultiven y promuevan los estudios eclesiásticos.” Así se activan energías convergentes con instituciones académicas  los distintos países y tradiciones culturales y religiosas, sobre problemas que repercuten en la humanidad doy, para  proponer las soluciones objetivas y apropiadas” dice el Papa.

 


 En el  Documento se establecen la naturaleza y la finalidad de las Universidades y Facultades eclesiásticas y su gobierno, del profesorado y los alumnos, de los grados y títulos académicos de Teología, Derecho Canónico y Teología con la posibilidad otras formas. Por su parte el arzobispo Vincenzo Zani, se detuvo en las verdades introducidas por la Veritatis Guadium con relación  a los títulos y responsabilidad de los docentes. Las facultades eclesiásticas –dijo – son 289; y las instituciones ligadas o asociadas son  503, para un total de 792  institutos; de estos 160 son de Teología, 40 de Filosofía, 32 de Derecho canónico y 40 de otras disciplinas. Comparado esto con las Universidades y las Instituciones docentes de las diversas naciones católicas y del mundo entero, es bajo el número de los centros docentes de la Iglesia; pero están ordenados a las verdades que liberan al hombre, por la verdad de Cristo, la “alegría y conocimiento de salvación” que hace que los cristianos  seamos personas que esperan y reducen a penúltimas todas las cosas, ante el misterio de la fe que es siempre “la gracia de una certeza” que debemos cuidar y defender como núcleo de nuestra  identidad, frente al olvido y la  indiferenci

 

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
eldiadigital.es
eldiadigital.es • POLÍTICA DE PRIVACIDAD Y COOKIESAVISO LEGAL Mapa del sitio
© 2018 • 2010 Todos los derechos reservados. Información de agencias: Europa Press
Powered by FolioePress